“La agencia Standard & Poor’s (S&P) rebajó la calificación de riesgo soberana de Costa Rica desde BB a BB- debido al deterioro fiscal del país. César Barceinas, director de Riesgo Soberano en S&P, asegura que la posibilidad de aprobar una reforma fiscal es cada vez menor en el país.”Ver, “Analista de Standard & Poor’s: ‘La oportunidad política para aprobar una reforma fiscal se está cerrando’.

Pero No Solo Eso, el “Monto de ajuste fiscal subirá en 2 años ante ausencia de reformas”. Anuncia el FMI.

“Conforme pasa el tiempo y Costa Rica no toma decisiones en el campo fiscal, el ajuste que necesitará para estabilizar las finanzas públicas es cada vez mayor.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que actualmente se requiere que las reformas en impuestos y gastos generen un monto equivalente al 3,75% de la producción, eso son unos ¢1,1 millones de millones. Si no se hace nada, en el 2018 el ajuste necesario será de un monto equivalente al 5% de la producción (unos ¢1,5 millones de millones). Por lo tanto, los impuestos tendrían que subir más de lo que se propone ahora o el gasto disminuir más.

Las estimaciones las compartió ayer Lorenzo Figliuoli, jefe de la misión del FMI, al dar a conocer las conclusiones de la misión relativas a la revisión de la economía nacional como lo establece del artículo IV del Convenio Constitutivo del organismo.”…

Pero Aún Hay Más, Tristemente, Todo Negativo, Para Nuestra Economía.

“El analista Andrés Volio comentó que es muy poco probable que una proyección como esa no sea el resultado real en el 2018.

“Pareciera muy remota la posibilidad de corregir el crecimiento de los gastos del Estado, o el tamaño del sector público en esta administración. Me parece que nos dirigimos inexorablemente a una crisis económica, que es lo que implica esa proyección del FMI”, opinó Volio.

El jefe de la misión insistió en la necesidad de aprobar todas las medidas.

“Un ajuste fiscal completo, que cuente con la aprobación por parte de la Asamblea de todas las medidas impositivas presentadas, junto con la reducción en el crecimiento del gasto corriente –en su mayoría transferencias y salarios del sector público– para mantenerlo por debajo del crecimiento del PIB nominal, generaría perspectivas mucho más alentadoras” , señala el texto.”…

Por Todo Eso y Quizás un Poco Alarmado Por Todo lo Dicho y el Sombrío Panorama Que Se le Presentaría a la Economía del País, De No Corregirse el Problema Con el Déficit Fiscal. El “Luis Guillermo Solís advierte de ‘violentas medidas’ si no se aprueba plan fiscal”.

"Es mi deber alertarles de que se acaba el tiempo para impedir una gran crisis financiera del Estado si no controlamos el déficit. La diferencia entre sus ingresos y sus gastos podría llegar al indeseable momento de seguir el camino al que otros países han tenido que recurrir, a violentas medidas de ajuste con alto costo para las familias y actividades productivas más vulnerables". Luis Guillermo Solís, presidente de la República.

No Obstante, Y ¡A Pesar de la Urgencia! Cuatro partidos políticos rechazan aumento de impuestos por diversas razones. ¡Todas Falaces! ¡Increíble!

"Todavía hay muchos ajustes que hacer en convenciones colectivas, gastos superfluos y anualidades. Lo primero en lo que debería enfocarse es en recortar gastos superfluos y los excesivos beneficios, al tiempo, que debería apoyar los proyectos de empleo público y pensiones. El presidente todavía tiene un tarea por hacer antes de hablar de impuestos”. Johnny Leiva, jefe de fracción del PUSC

Así las Cosas, el “Gobierno pone en un plan B la opción de congelar salarios”.

“El Gobierno dejó para un plan B la posibilidad de congelar los aumentos salariales del sector público si no logra, este año, el incremento de los impuestos que le solicita a la Asamblea Legislativa.

El plan A, en ese contexto de “medidas violentas de contención”, advertidas por Luis Guillermo Solís el lunes pasado, es recortar las transferencias presupuestarias que, en su mayoría, nutren programas de carácter social, y frenar las compras de bienes y servicios, como papelería, vehículos o consultorías, necesarias para la operación de las entidades del Gobierno Central.

Solo si no hubiese otra opción para atajar el crecimiento del déficit fiscal, Hacienda tocaría los aumentos semestrales de sueldos, enfatizó el viceministro de Egresos, José Francisco Pacheco, encargado de llevar el pulso de los gastos del Gobierno Central, compuesto por los ministerios, la Presidencia de la República, la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial y el Tribunal Supremo de Elecciones.”…

Pero Tristemente, Como Señala, Édgar Ayales, el Gobierno Sigue Una.

“Ruta equivocada. A la luz de los antecedentes, el economista Édgar Ayales, quien fue ministro de Hacienda durante la segunda parte de la administración de la presidenta Laura Chinchilla (2010-2014), dijo que un eventual congelamiento de los aumentos salariales semestrales apenas generaría un ahorro equivalente a un 1,5% del gasto público.”…

Eso Por Cuanto, los “Salarios y pluses a empleados pesan más en el gasto público”.

Las “Remuneraciones pasaron de representar 24% en 2010, a 26% en 2016, señala la Contraloría.”…

El “Gobierno Central es el que crece a mayor ritmo entre las instituciones.”…

Y “Para este año por cada ¢1 del sueldo base se presupuestó ¢1,1 en incentivos.”… Ocasionando Que.

“El monto absoluto presupuestado en remuneraciones para el 2016 son ¢5,8 millones de millones: 4,5% más que el presupuesto inicial del 2015 y 5% más que el definitivo de ese mismo año, y superior a la inflación esperada para este año, de entre 2% y 4%.”… Tal y Como lo Muestra la Gráfica.

infografia

“Ayales propone otra ruta que, según él, provocaría un impacto mayor en el déficit fiscal.”

“Mucho más significativo sería reducir a la mitad el incremento anual de entre el 7% y el 8% planeado en las remuneraciones. Eso representaría ¢100.000 millones de ahorro en un año completo. No creo que sea posible reducir el incremento salarial a cero, por restricciones legales”, estimó el ex jerarca de Hacienda. Antes que contraer las compras públicas y las transferencias, Ayales recomienda al Gobierno pensar en el mediano plazo e impulsar ya la creación de una regla fiscal que fortalezca las capacidades del Ministerio de Hacienda para controlar el gasto, en combinación con el impulso a planes para recaudar más y mejorar los resultados de los montos que invierte el Gobierno.”…

Así Es la Solución! al Déficit Fiscal NO Se Basa en Primero Tomar Medidas Contra el Gasto de Gobierno (Gasto Que los Mismos Que Se Oponen a los Nuevos Impuestos, También Se Oponen a Controlar y Regular Mediante Legislación, Ver: Cuatro partidos políticos rechazan aumento de impuestos por diversas razones. ¡Todas Falaces!).

Y Luego, Si Queda Tiempo, Si les Ronca la Gana a los Que Se Oponen, Ver el Tema de los Impuestos, Indispensables Para Aumentar la Recaudación Fiscal y Tributaria, Combatir el Déficit Fiscal y Tener un Economía Para Poder Invertir, Construir y Desarrollar ¡Infraestructura! y ¡Bienestar Social!, ¡Para Todos!.

No Sólo Para Unos Cuantos, Entre los Que Se Incluyen, Principalmente, Quienes Se Oponen, Y Por Supuesto, Sus Amigos. Ver Impuestos y Recaudación Fiscal.

Y Es Que, Para Disminuir el Gasto de Gobierno en Materia de Salarios, lo Que Hace Falta, lo Indispensable, Es Entrarle Seria y Decididamente, A Recortar, Anular y Suprimir, los Salarios, Pluses y Privilegios Que Reciben Ciertos Sectores del Gobierno. Tales Como los Que Se Oponen a los Nuevos Impuestos.

 

 

NACIONAL | NOTICIA

Luis Guillermo Solís advierte de ‘violentas medidas’ si no se aprueba plan fiscal

This picture loads on non-supporting browsers.

El presidente Solís insistió en la necesidad de que la Asamblea Legislativa apruebe sus reformas fiscales.

El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, afirmó este lunes que el país vivirá  “violentas medidas de ajuste” si la Asamblea Legislativa no aprueba las reformas fiscales propuestas por su gobierno.

“Es mi deber alertarles de que se acaba el tiempo para impedir una gran crisis financiera del Estado si no controlamos el déficit. La diferencia entre sus ingresos y sus gastos podría llegar al indeseable momento de seguir el camino al que otros países han tenido que recurrir, a violentas medidas de ajuste con alto costo para las familias y actividades productivas más vulnerables”, expresó Solís.

Las palabras las emitió durante el discurso que ofreció en los actos de conmemoración de la Campaña Nacional de 1856, en el centro de Alajuela.

El mandatario fue enfático en que el Estado requiere de más ingresos. Asegura que su administración ya hizo la tarea en recortar gastos, mejorar el cobro de impuestos y combatir la evasión, pero aun así, el esfuerzo es insuficiente.

“Mi gobierno ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para reducir los gastos y aumentar los ingresos del Estado, medidas que muestran un importante grado de éxito”, dijo Solís.

Agregó que si los diputados no aumentan los impuestos, se corre el riesgo de que suban las tasas de interés de los créditos y de que el Gobierno deba recortar la inversión en programas sociales, así como las compras y contratos con la empresa privada.

En el 2015, este gobierno subió el gasto del Presupuesto Nacional en un 19%, cinco veces más que la inflación.

Ahora, este año, el déficit fiscal podría subir a un 6,2 % del producto interno bruto (PIB), luego de que el pasado llegó a un 5,9%.

Como respuesta, el Gobierno pidió a los diputados subir la tasa del impuesto de ventas de un 13% a un 15% y transformarlo en un impuesto sobre el valor agregado (IVA), lo que gravaría servicios que hoy están exentos, como los alquileres, los abogados y los gimnasios.

"Es mi deber alertarles de que se acaba el tiempo para impedir una gran crisis financiera del Estado si no controlamos el déficit. La diferencia entre sus ingresos y sus gastos podría llegar al indeseable momento de seguir el camino al que otros países han tenido que recurrir, a violentas medidas de ajuste con alto costo para las familias y actividades productivas más vulnerables". Luis Guillermo Solís, presidente de la República

Además, propuso crear dos nuevos tramos de impuesto de renta para los salarios más altos, de manera que algunos paguen un 20%, y otros, un 25%. Hoy, el máximo es 15%. Asimismo, planteó gravar las cesantías que superen los ocho salarios con una tarifa del 25% sobre el exceso.

Sin embargo, el llamado del presidente no caló en diputados de oposición, que consideran que no es cierto que el Gobierno haya hecho la tarea en contener gasto.

Rolando González, diputado de Liberación Nacional, dijo: “Me pareció inoportuno, pero acorde con el estilo de su Gobierno. Hablar de impuestos cuando no ha habido nada concreto en contención del gasto me parece absurdo (…). Señalar a la Asamblea es un infortunio y falta de lectura de la realidad política”.

"Todavía hay muchos ajustes que hacer en convenciones colectivas, gastos superfluos y anualidades. Lo primero en lo que debería enfocarse es en recortar gastos superfluos y los excesivos beneficios, al tiempo, que debería apoyar los proyectos de empleo público y pensiones. El presidente todavía tiene un tarea por hacer antes de hablar de impuestos”. Johnny Leiva, jefe de fracción del PUSC

Johnny Leiva, jefe de fracción de la Unidad Social Cristiana (PUSC), coincidió: “Todavía hay muchos ajustes que hacer en convenciones colectivas, gastos superfluos y anualidades. Lo primero en lo que debería enfocarse es en recortar gastos superfluos y los excesivos beneficios, al tiempo, que debería apoyar los proyectos de empleo público y pensiones. El presidente todavía tiene un tarea por hacer antes de hablar de impuestos”.

En el Congreso hay planes para tocar el gasto. Uno, por ejemplo, impondría un tope de un 1,94% a las anualidades que reciben los empleados públicos.

Otro fijaría un tope de ocho años a los pagos de cesantías, pues hoy algunas entidades pagan hasta 20 salarios, por ejemplo.

Una iniciativa más propone calcular las pensiones de los funcionarios del Poder Judicial con base en los últimos 120 salarios y no 12, como ocurre hoy.

El cambio. En su intervención a menos de un mes de cumplir dos años en el poder, Solís aseguró que su Gobierno marcha por buen camino, aunque reconoció que todavía hay proyectos por concluir.

“Cada día es más claro que elegimos la ruta correcta, la ruta de un cambio paulatino, ordenado y apegado a la legalidad; la ruta de un cambio capaz de corregir el estancamiento y deficiencias del pasado, sin poner en riesgo la estabilidad de la economía (…). La ruta elegida para concretar el cambio puede ser más lenta de lo que muchos desearían, no ofrecimos un cambio revolucionario, sino un cambio gradual aunque profundo”, declaró el presidente.

Además, aprovechó para instar a los legisladores a que aprueben el proyecto de Ley de fortalecimiento al Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer).

Tal planteamiento lo hizo luego de realizar un viaje de prueba en tren desde San Joaquín de Flores hasta las cercanías del Hospital de Alajuela, ruta que entraría en funcionamiento hasta el segundo semestre del año.

 

NACIONAL | EVENTUAL FRENO A INCREMENTOS SEMESTRALES, ANTE DÉFICIT FISCAL, SE TENDRÍA QUE NEGOCIAR CON SINDICATOS

Gobierno pone en un plan B la opción de congelar salarios

Detener las alzas semestrales sería equivalente a 1,5% del gasto público.

This picture loads on non-supporting browsers.

En el 2014 los empleados del Gobierno tuvieron un aumento salarial de hasta un 5%, que cuesta al Estado ¢62.000 millones anuales.

El Gobierno dejó para un plan B la posibilidad de congelar los aumentos salariales del sector público si no logra, este año, el incremento de los impuestos que le solicita a la Asamblea Legislativa.

El plan A, en ese contexto de “medidas violentas de contención”, advertidas por Luis Guillermo Solís el lunes pasado, es recortar las transferencias presupuestarias que, en su mayoría, nutren programas de carácter social, y frenar las compras de bienes y servicios, como papelería, vehículos o consultorías, necesarias para la operación de las entidades del Gobierno Central.

Solo si no hubiese otra opción para atajar el crecimiento del déficit fiscal, Hacienda tocaría los aumentos semestrales de sueldos, enfatizó el viceministro de Egresos, José Francisco Pacheco, encargado de llevar el pulso de los gastos del Gobierno Central, compuesto por los ministerios, la Presidencia de la República, la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial y el Tribunal Supremo de Elecciones.

Hacienda hace sus cábalas ante las dificultades políticas que encuentra para aprobar la reforma tributaria este año, empantanada por el reclamo de la oposición que pide una mayor austeridad a Solís, así como reformas para contener el aumento acelerado de los pluses salariales del sector público.

Hoy, el Congreso tramita un plan para ponerles un tope de un 1,94% a las anualidades y restringir las plazas del Estado que tienen derecho de cobrar dedicación exclusiva. Además, hay otro plan para poner un tope de ocho años a la cesantía.

El plan fiscal consiste en incrementar la recaudación en unos ¢600.000 millones anuales mediante las reformas a los impuestos sobre la renta y sobre las ventas, y es la primera opción de Solís para impedir que siga ensanchándose la brecha entre ingresos y gastos.

El Banco Central (BCCR) proyectó que el déficit sería de un 6,2% del producto interno bruto (PIB) al finalizar el 2016, equivalente a ¢1,8 billones.

El primer paquete de medidas que el Ministerio de Hacienda tendría a mano para reducir el hueco en las finanzas públicas, se aplicaría a partir del presupuesto del 2017. Consiste en recortar en ¢80.000 millones las compras públicas y en reducir, en un monto no determinado, las transferencias corrientes.

Sueldos, un disparador. Sobre los salarios, Hacienda evaluaría su congelamiento si, con el plan A, no se logra detener el endeudamiento para financiar gastos.

“Si el déficit sigue creciendo, pese a ese eventual recorte en compras y transferencias, y la deuda para financiar el presupuesto llega al 55% o 60%, empezaríamos a pensar en una etapa B, donde no descartamos el tema de los salarios”, dijo Pacheco.

De inmediato, subrayó que parar los aumentos salariales semestrales del sector público dependería de una negociación con los sindicatos; esto, por un mandato legal que obliga al Gobierno a fijar los incrementos de forma tripartita, junto con los gremios y el sector patronal.

En el plan de gastos del 2016, el pago de remuneraciones del sector público llegó a ¢2,5 billones.

Durante el 2015 y el primer semestre del 2016, los aumentos salariales del sector público se ajustaron a la inflación.

Pero, en el segundo semestre del 2014, contrario a la lógica que Hacienda planea aplicar ahora, el propio gobierno de Solís engordó el gasto en salarios.

En ese momento, la primera administración del Partido Acción Ciudadana (PAC) decretó un aumento de entre un 4% y un 5,1% en los sueldos públicos, cuando la inflación estaba muy por debajo de esos porcentajes.

Tal ajuste implica un gasto anual adicional de ¢62.570 millones, y todos los aumentos posteriores se calculan sobre esa base.

“Vamos a ver qué pasa en el 2017 y, de ser necesario, para el 2018 evaluaríamos el congelamiento de los aumentos”, adelantó José Francisco Pacheco.

Ruta equivocada. A la luz de los antecedentes, el economista Édgar Ayales, quien fue ministro de Hacienda durante la segunda parte de la administración de la presidenta Laura Chinchilla (2010-2014), dijo que un eventual congelamiento de los aumentos salariales semestrales apenas generaría un ahorro equivalente a un 1,5% del gasto público.

Ayales propone otra ruta que, según él, provocaría un impacto mayor en el déficit fiscal.

“Mucho más significativo sería reducir a la mitad el incremento anual de entre el 7% y el 8% planeado en las remuneraciones. Eso representaría ¢100.000 millones de ahorro en un año completo. No creo que sea posible reducir el incremento salarial a cero, por restricciones legales”, estimó el exjerarca de Hacienda.

Antes que contraer las compras públicas y las transferencias, Ayales recomienda al Gobierno pensar en el mediano plazo e impulsar ya la creación de una regla fiscal que fortalezca las capacidades del Ministerio de Hacienda para controlar el gasto, en combinación con el impulso a planes para recaudar más y mejorar los resultados de los montos que invierte el Gobierno.

 

ECONOMÍA | NOTICIA

Salarios y pluses a empleados pesan más en el gasto público

Remuneraciones pasaron de representar 24% en 2010, a 26% en 2016, señala la Contraloría.

Gobierno Central es el que crece a mayor ritmo entre las instituciones.

Para este año por cada ¢1 del sueldo base se presupuestó ¢1,1 en incentivos.

This picture loads on non-supporting browsers.

El Ministerio de Educación, el Poder Judicial y el de Seguridad absorben el 81% de las remuneraciones del Gobierno Central.

Los pagos de salarios e incentivos siguen ganando terreno dentro del plan de gastos total del sector público.

De acuerdo con el análisis de los presupuestos del sector público para el 2016 que publicó la Contraloría General de la República, las remuneraciones pasaron de representar un 24,2% del gasto total en el 2010, a un 26,3% en el presupuesto del 2016.

Aunque el dato del 2016 es presupuestado, las remuneraciones es uno de los rubros que más se realiza; se ejecutan en un 95%, detalla la Contraloría.

En monto absoluto presupuestado en remuneraciones para el 2016 son ¢5,8 millones de millones: 4,5% más que el presupuesto inicial del 2015 y 5% más que el definitivo de ese mismo año, y superior a la inflación esperada para este año, de entre 2% y 4%.

El aumento en el gasto en remuneraciones del Gobierno Central es el que explica en buena medida el incremento de este rubro dentro del total y también el que presenta el mayor crecimiento para el 2016.

El gasto en remuneraciones del Gobierno Central pasó de 26% del gasto en el 2007 a 31% en el presupuesto inicial del 2016.

“En este grupo el gasto en remuneraciones está impulsado por la dinámica del Ministerio de Educación, el Poder Judicial y el Ministerio de Seguridad Pública; estos tres títulos absorben el 81% de las remuneraciones del Gobierno Central”, detalla la Contraloría.

Para el 2016, el gasto en remuneraciones del Gobierno Central aumenta en 7,2%; por encima del resto de grupos de instituciones.

infografia

En cuanto a su estructura, los pagos a trabajadores del sector público se transformaron en los últimos siete años.

“En 2010 las remuneraciones básicas eran el principal rubro de gasto para todos los sectores, con excepción de las IDNE (Instituciones Descentralizadas no Empresariales) y los Órganos Desconcentrados; en 2016 el panorama es el opuesto, los incentivos salariales son la principal subpartida para todos los grupos, con excepción de los Gobiernos Locales y las Instituciones Públicas Financieras”, dice el texto.

En promedio, por cada ¢1 de remuneraciones básicas se presupuestan, para el 2016, ¢1,1 en incentivos salariales.

“El sector público destina más recursos en las compensaciones adicionales al salario que al salario base, lo que constituye una distorsión”, señala el órgano.

¿Existe una salida? El ministro de Hacienda, y primer vicepresidente de la República, Helio Fallas, comentó que el Gobierno presentó un proyecto para limitar los gastos en salarios.

“La Administración Solís Rivera ya tomó la decisión de efectuar cambios en el sistema de evaluación del desempeño de los funcionarios públicos y en el reconocimiento de pluses salariales ligados con la antigüedad, con el fin de fijar límites al aumento del gasto en el pago de salarios”, señaló el jerarca.

Fallas se refiere al proyecto de Ley de Promoción del Buen Desempeño de los Servidores Públicos para una Gestión Pública de Calidad.

También en la Asamblea Legislativa está el proyecto de Ley para el Ordenamiento de las Retribuciones al Salario Base, de la diputada liberacionista Sandra Piszk y hay otros planes relacionados con el empleo público.

No obstante, según la Contraloría, estos proyectos no han tenido un avance importante.

La diputada Piszk considera que no hay voluntad para que caminen.

“Por mucho que se diga que hay voluntad política para avanzar en eso, no encuentro suficiente apoyo por parte de los distintos partidos políticos, es un tema muy controversial al que mucha gente le tiene temor”, dijo Piszk.

El analista Jorge Vargas, coordinador del Programa Estado de la Nación, explicó que en el país unos quieren primero los proyectos de gasto y otros los de ingreso para enfrentar el problema fiscal, pero nadie confía en nadie y así no se va a prosperar.

“Aquí es dando y dando, el tema no es la secuencialidad, no puede ser uno después de otro, porque nadie confía que al que va de segundo le vayan a honrar la palabra, aquí el tema es la simultaneidad de la negociación”, expresó.

Por eso, señaló, para desatar el nudo sugiere una negociación por rondas, donde se apruebe simultáneamente un proyecto de ingreso, uno de gasto y uno de gobernanza y luego hacer otra ronda con otro de cada uno. Los de gasto, añadió, tendrán que incluir el empleo público.

 

ECONOMÍA | NOTICIA

Monto de ajuste fiscal subirá en 2 años ante ausencia de reformas

Advertencia del jefe de la misión del FMI al evaluar economía tica.

El Fondo afirma que en lugar del actual 3,75% del PIB se requerirá un 5%.

This picture loads on non-supporting browsers.

Lorenzo Figliuoli, jefe de misión del FMI (centro), explica las conclusiones de la visita. A la derecha el presidente del Banco Central, Olivier Castro y a la izquierda el ministro de Hacienda, Helio Fallas.

Conforme pasa el tiempo y Costa Rica no toma decisiones en el campo fiscal, el ajuste que necesitará para estabilizar las finanzas públicas es cada vez mayor.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que actualmente se requiere que las reformas en impuestos y gastos generen un monto equivalente al 3,75% de la producción, eso son unos ¢1,1 millones de millones.

Si no se hace nada, en el 2018 el ajuste necesario será de un monto equivalente al 5% de la producción (unos ¢1,5 millones de millones). Por lo tanto, los impuestos tendrían que subir más de lo que se propone ahora o el gasto disminuir más.

Las estimaciones las compartió ayer Lorenzo Figliuoli, jefe de la misión del FMI, al dar a conocer las conclusiones de la misión relativas a la revisión de la economía nacional como lo establece del artículo IV del Convenio Constitutivo del organismo.

A Figliuoli lo acompañaron Mario Garza, representante regional del FMI; Olivier Castro, presidente del Banco Central de Costa Rica, y Helio Fallas, ministro de Hacienda.

“Por todos estos elementos: el crecimiento del déficit, de la deuda, el alza de las tasas de interés y la reducción del crecimiento (en la producción), nosotros estimamos que la necesidad de ajuste fiscal en el 2018 sería de un punto o 1,5 puntos adicionales a lo que es ahora; es decir, el 5% del PIB (producto interno bruto)”, señaló Figliuoli.

El jefe comentó que sería el próximo Gobierno el que tendría que asumir, de entrada, un ajuste fiscal del 5% y, posiblemente, en condiciones de emergencia.

Consultado sobre la estimación, el exministro de Hacienda, Francisco de Paula Gutiérrez, dijo que del texto del documento no puede conocer la metodología del cálculo de esta cifra puntual, pero que, claramente, si el esfuerzo requerido hoy es de 3,75 puntos, para el 2018 sería mayor.

El analista Andrés Volio comentó que es muy poco probable que una proyección como esa no sea el resultado real en el 2018.

“Pareciera muy remota la posibilidad de corregir el crecimiento de los gastos del Estado, o el tamaño del sector público en esta administración. Me parece que nos dirigimos inexorablemente a una crisis económica, que es lo que implica esa proyección del FMI”, opinó Volio.

El jefe de la misión insistió en la necesidad de aprobar todas las medidas.

“Un ajuste fiscal completo, que cuente con la aprobación por parte de la Asamblea de todas las medidas impositivas presentadas, junto con la reducción en el crecimiento del gasto corriente –en su mayoría transferencias y salarios del sector público– para mantenerlo por debajo del crecimiento del PIB nominal, generaría perspectivas mucho más alentadoras” , señala el texto.

Para este año, el Fondo prevé un déficit fiscal del Gobierno Central equivalente al 5,8% de la producción.

Gutiérrez consideró que esa proyección es optimista porque el tiempo sigue transcurriendo y las discusiones sustantivas aún no se han dado.

 

ECONOMÍA | NOTICIA

Analista de Standard & Poor’s: ‘La oportunidad política para aprobar una reforma fiscal se está cerrando’

César Barceinas, director de Riesgo Soberano en S&P, aseguró que haya posibilidad para aprobar la reforma fiscal en el Congres.

La agencia Standard & Poor’s (S&P) rebajó la calificación de riesgo soberana de Costa Rica desde BB a BB- debido al deterioro fiscal del país.

César Barceinas, director de Riesgo Soberano en S&P, asegura que la posibilidad de aprobar una reforma fiscal es cada vez menor en el país.

El analista confirmó que esta razón, junto con el deterioro del déficit fiscal y el crecimiento del endeudamiento, llevaron a la agencia a degradar la calificación de riesgo del país…

LEA: Standard and Poor’s rebaja nota de riesgo de Costa Rica por deterioro fiscal

 

Cuatro partidos políticos rechazan aumento de impuestos por diversas razones. ¡Todas Falaces!

Cuatro partidos políticos rechazan aumento de impuestos por diversas razones”.

El “PUSC, PLN, Libertario y Frente Amplio cuestionan los planes de Renta e IVA”.Las “Posiciones van desde objeción total al IVA hasta solicitud de bajarlo a un 10%”. Los “Reclamos de austeridad en gastos condicionan avance de plan fiscal”… Continúa.

Increíble

Resultados » Abajo

Déficit Fiscal

Resultados » Abajo

Impuestos y Recaudación Fiscal

Resultados » Abajo

Salarios, Pluses y Privilegios

Resultados » Abajo

Anuncios