En un muy Buen Artículo De, “DERECHO DE RESPUESTA”; Al, “ EDITORIAL”; De, “LA NACIÓN”; Titulado, “Cuando para atacar al Popular se necesita de la ayuda de otros”.

Un Grupo de Diputados: Carmen Quesada Santamaría, Emilia Molina Cruz, Aracelli Segura Retana, Patricia Mora Castellanos, Jorge Rodríguez Araya, Humberto Vargas Corrales, Francisco Camacho Leiva y Javier Francisco Cambronero Arguedas.

Desnuda las Falacias, Engaños y Contradicciones del Poder Económico y Financiero Cuando Éste Busca al Poder Mediático y Empresarial Para Atacar al Banco Popular.

Y De Paso, Crear Una Falsa Realidad y Creencias En el Conglomerado Popular. O Sea, En los Clientes y Usuarios del Banco Popular y En la Ciudadanía En General.

¿Por Qué?

Porque el Poder Económico y Financiero No Quiere Perder, Valga la Redundancia, Su Poder Económico y Financiero Al Mando de la Junta Directiva del Banco Popular.

¿Cómo?

Al Perder el Control Político, Financiero y Administrativo Que la Mayoría Absoluta Les Otorga Por la Forma Política de Nombrar “A Dedo” los Miembros de la Junta, Al Presidente del Banco, Y A los Miembros Administrativos Superiores.

¿Qué Temen Perder?

De Hecho No Temen, Perderán el Control Sobre las Transferencias y los Aportes Financieros Controlados Por la Junta Directiva Política “Nombrada A Dedo” Hacia las Cooperativas y Otras Entidades Financieras Controladas “Supervisadas” Por el Conassif.

Y Que Éstas (Cooperativas y Otras Entidades Financieras), Así Como el Propio Banco Popular, Dejen A Su Vez, de Financiar al Poder Mediático y Empresarial.

Como lo Han Hecho, ¡Siempre!, ¡Por Razones Políticas! ¡Económicas! y ¡Financieras!

¿Quiénes Pautan la Publicidad?, ¿Quiénes la Publican?, ¿Quiénes Pagan la Deuda Política?, ¿Quiénes la Absorben en Publicidad?.

Desde Siempre, El Económico y Financiero y El Poder Mediático y Empresarial, Han Sido Uña y Carne!, ¡Uno Para Todos y Todos Para Uno!

El Problema (Porque Sí Hay un Problema) Es Que, los Diputados darían a gremios más control sobre Banco Popular. Y Al Igual Que el Carácter Político Que Constituye la Actual Junta Directiva. Una Junta Directiva de Carácter Gremial Sindical. Tan Sólo Se Serviría A Sí Misma. NO, Nunca, A los Clientes y Usuarios del Banco Popular.

¿Por Qué?

Porque al Igual Que los Políticos No le Sirven a Usted, Porque No lo Representan a Usted (Aunque Usted los Haya Elegido), Sino al Partido Político. Los Dirigentes Sindicales Tampoco le Sirven a Usted, Sino a Ellos Mismos, A los Intereses de los Trabajadores, Pero No Se Equivoque, NO Al de Todos los Trabajadores, Sólo y Únicamente A los del Banco Popular.

Recetándose Privilegios y Pluses Salariales A Costa del Banco Popular. Y Lógicamente, A Costa De, Todos Sus Clientes y Usuarios.

Por Eso, ¡BUENO, Pero Mucho, OJO! No Se Deje Engañar, Ni Por el Poder Económico y Financiero, Ni Por el Poder Mediático y Empresarial.

Quitar el Control Político de los Nombramientos a Dedo de la Junta Directiva del Banco Popular (Y De Todos los Demás Bancos Públicos) Es Una NECESIDAD IMPERIOSA.

Pero Mucho Ojo, Ese Control NO Debe Entregarse a los DIRIGENTES SINDICALES. Ya Que Éstos, Al Igual Que los Políticos, LO USARÍAN PARA SU PROPIO BENEFICIO, NO PARA EL DEL PUEBLO, EL TRABAJADOR, EL USUARIO O EL CLIENTE DEL BANCO.

¿Qué Hacer Entonces?

Recalificar y Reconstruir el Proyecto de Ley. De Forma Que, la Junta Directiva No Sea Nombrada Políticamente “A Dedo”. Más Bien, Que Sea Nombrada Por Elección y Representación Popular. Tal y Como lo Sugería el Proyecto. Pero Que, De Esa Selección Popular, No Puedan Participar, Ni Dirigentes Sindicales, Ni Políticos.

Y Cómo la Administración del Banco Requiere Tanto de Criterio (Dirección)Experto Como de Participación Popular de los Trabajadores. Cambiar, Invertir la Regla Política del 4:3 En la Administración (Gerencia) del Banco.

Y Poner 3 Directivos Superiores en la Presidencia, la Contaduría y las Finanzas, Que, Ciertamente Requieren Criterio Experto Para Su Adecuada Administración. Y 4 Directivos de Elección Popular, Salidos del Propio Banco Popular, Para Así, Evitar el Control Político de la Junta Administrativa y Más Bien, Dárselo (el Control) Al Electorado Popular.

 

Cuando para atacar al Popular se necesita de la ayuda de otros 

El editorialista de La Nación (16/2/2016) deja ver que empieza a perder fuerza o quizá sintió pena al reproducir las ideas de otros (solo que en tono de editorial independiente). A la luz de eso buscó una nueva estrategia, la cual esperábamos fuera más creativa; sin embargo, resultó similar porque corrió a refugiarse en los pronunciamientos del Conassif, utilizándolos para afectar al Banco Popular, y demostrando nuevamente su incapacidad de sostener un debate por sí mismo.

Previamente, creyéndose original, nos recordó a los diputados que “los dos importantes organismos del movimiento cooperativo resolvieron solicitar a las señoras (diputadas) y (a los) señores diputados (…) oponerse de forma contundente al proyecto”.

Lo que por error u omisión (o quizá eso no se lo soplaron) olvida indicar el editorial es que fuimos los mismos diputados quienes acordamos consultar a esos organismos del sector cooperativo que hoy, dan la impresión, están distantes algunos de sus líderes de sus propias bases, quién sabe por qué motivos.

Pero mejor aún, la consulta que hicimos los diputados durante el trámite del proyecto de ley 19.227 fue mucho más amplia, por lo cual, si el editorialista hubiera cumplido la básica tarea de informarse, se habría dado cuenta de que, además de las organizaciones del cooperativismo tradicional y de autogestión, también se le consultó al Magisterio Nacional, pensionados, colegios profesionales, confederaciones de sindicatos federados y no federados, a asociaciones solidaristas, al Consejo Nacional de Asociaciones de Desarrollo y a las asociaciones de artesanos.

Adicionalmente, la propia Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular (ATTBP) nos hizo llegar los resultados de una amplia consulta que hizo a las organizaciones que la componen, que valga decir, acogieron con verdadera simpatía la reforma legislativa, a pesar de que el acucioso editorialista haya guardado silencio absoluto sobre esa otra parte de la historia.

Sin embargo, como sabemos que el editorialista no es ingenuo, como ya dijimos, rápidamente se dio cuenta de que los educados lectores advirtieron la transformación de un campo pagado en editorial evidenciando que carecía de argumentos propios, por lo que el viraje “estratégico” lo llevó a descalificar nuevamente el proyecto de ley, pero esta vez recurriendo a lo que considera un peso pesado, el Conassif.

Dado que no hay ni una sola reforma que modifique la relación entre el Conassif y el Banco Popular, o entre este y el sistema regulatorio del sistema financiero, los diputados no estábamos (ni estamos) obligados a consultar a ese órgano en dicha materia.

En cualquier caso, tampoco le corresponde al Conassif, por su naturaleza institucional, indicar que se entera “a través de la prensa”, cuando dedica, pública y notoriamente, recursos al seguimiento del acontecer legislativo, por lo cual alegar ignorancia en el trámite de la Asamblea Legislativa es, de alguna manera, aceptar su incapacidad de seguimiento y monitoreo.

Pese a que como comentamos, el tema en cuestión no es materia del Conassif, respetuosos de todos los criterios, hemos leído con atención la nota de tres páginas que este órgano circuló en la Asamblea Legislativa en torno a este proyecto.

Ciertamente, a pesar del discurso casi panfletario que el editorial le confiere a ese organismo en contra de la iniciativa de ley, el Conassif solo se pronuncia en una única cuestión puntual: la eliminación del requisito de bachillerato universitario para cuatro de los siete miembros de la Junta Directiva del Banco Popular.

En esas condiciones, alejados de los incendiarios escenarios pregonados con mala intención por el editorialista, es necesario señalar que el Conassif menciona, según nuestro criterio, innecesariamente regulaciones de la OCDE y dos reglamentos sobre “Gobierno Corporativo” e “Idoneidad y experiencia”.

Lo calificamos de innecesario, puesto que el Conassif no aborda la cuestión de la calidad de los miembros de las juntas directivas de las entidades del sector financiero público, puesto que sabe que no le corresponde establecer sus requisitos, los cuales son fijados por la ley.

Por lo cual llama la atención que el Conassif es omiso en recordar, por ejemplo, que por ley lo único que se necesita para ser miembro de la Junta Directiva del Banco Central, en condición de ministro de Hacienda, es ser ciudadano en ejercicio, costarricense por nacimiento, seglar y mayor de 25 años.

La ley no exige ningún doctorado académico que, de seguirse la lógica de quienes se oponen a la reforma puntual del requisito académico de algunos de los miembros de la Junta Directiva del Banco Popular, debería tener un directivo del órgano emisor. Y en ese caso, el Conassif no ha argumentado que tal condición llevaría al país a la catástrofe monetaria.

El Conassif tampoco menciona, y por ende tampoco el editorialista que se nutre de sus insumos, que un ministro de Hacienda se puede sentar en la selecta sala de sesiones del Banco Central con solo el requisito exigido para ser ministro, sino también lo puede hacer en el propio Conassif, ya que solo requieren “amplia capacidad y experiencia en materia económica, financiera, bancaria y de administración”.

Tampoco vemos que el Conassif llame la atención en cuanto a que en las juntas directivas de los bancos comerciales del Estado se exige solo que cuatro de sus miembros posean licenciatura y en los demás basta con “tener reconocida experiencia bancaria o amplios conocimientos en cuestiones económicas o experiencia en problemas relativos a la producción nacional”.

Diputados: Carmen Quesada Santamaría, Emilia Molina Cruz, Aracelli Segura Retana, Patricia Mora Castellanos, Jorge Rodríguez Araya, Humberto Vargas Corrales, Francisco Camacho Leiva y Javier Francisco Cambronero Arguedas

 

Diputados darían a gremios más control sobre Banco Popular. ¡BUENO, Pero Mucho, OJO!

En Un Buen Ejemplo e Iniciativa de Democracia Participativa los “Diputados darían a gremios más control sobre Banco Popular”. ¡BUENO, Pero Mucho, OJO!

¿Por Qué?

Porque, las Mismas Razones Por las Que Se Impulsó la Iniciativa: “Nuevas reglas intentan blindar al sector bancario de malos directivos”; la “preocupación por los nombramientos de las directivas en los bancos públicos”; un “Reglamento sobre Idoneidad y Experiencia”.

Y Sobretodo Romper Con la Corrupción y el Tráfico de Influencias Políticas Que Generan y Producen los Nombramientos Políticos de la Junta Directiva del “Banco Popular, el Ejecutivo elige a tres integrantes y la Asamblea General de Trabajadores, a los otros cuatro”. ¡La Infame Regla del 4:3!

O Peor Aún, El Nombramiento a Dedo Político de Toda la Junta Directiva, Como Ocurre Cuando, el “Consejo de Gobierno es el encargado de nombrar a los siete directivos” del Banco Nacional, Bancrédito y el Banco de Costa Rica, según la Ley del Sistema Bancario Nacional.

Son, ¡Irónicamente Similares! A las Que, los Gremios a los Que Se Les Entrega el Poder, Podrían Establecer Para Sí Mismos.

¿Cómo?

¡Por Medio de los Sindicatos!

Así Es, Sí la Asamblea de los Trabajadores Se Deja Gobernar y Dominar Por los Sindicatos Que Forman Parte de los Diferentes Gremios de Trabajadores.

Nosotros, El Resto de Trabajadores Que No Pertenecemos a los Gremios.

Habremos Perdido Nuestros Derechos Como Ciudadanos y Usuarios del Banco.

Porque al Igual Que los Diputados No Nos Representan a Nosotros, los Ciudadanos Que Votamos Por Ellos(as), Sino al Partido Político Que los Nombró.

¡ A Dedo!

Los Representantes (Líderes) de los Gremios Sindicales No lo Representan a Usted, Trabajador Que los Eligió, En Votación Popular de la Asamblea.

Sino a la Empresa, O a la Institución de la Que Proceden, Y De la Cual, Quieren Obtener Beneficios y Pluses Para Sí Mismos.

En Común Acuerdo Con los Directivos de la Junta, la Gerencia Ejecutiva y los Administradores del Banco.

Esa Es la Razón Por la Que las Nuevas “Juntas directivas tendrán que revisar los salarios en cada entidad”. Pero Sí, las “Ganancias del Banco Popular crecieron 8% en el 2015”. Sí, las “Entidades aún estudian si darán premio salarial durante este año”. Y, Entre Otras Cosas, … Continúa.

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