Un Interesante artículo de doña Ana Helena Chacón, “Superar la pobreza y la injusticia social”; Señala Claramente las Causas que Ocasionan que el Gobierno No Haya Podido Solucionar el Problema de la Pobreza en Costa Rica;

“Nuestras particularidades. Para Costa Rica la situación no es la misma, tenemos nuestras particularidades. No enfrentamos problemas extremos como otros países, pero lo cierto es que datos socioeconómicos demuestran que el país ha carecido de una estrategia articulada en materia de desarrollo humano e inclusión social. Esto ha significado que quienes sí necesitan –pero no tienen posibilidad de ingresar al sistema estatal– se han quedado sin participar en los programas concebidos para atender su condición de vulnerabilidad. Estos programas no han sido capaces de alcanzar a estas personas, irlas a buscar; sino que han esperado que sean ellas quienes se acerquen a las ventanillas a solicitar asistencia. De tal forma, además de impedir que se rompiera el ciclo de la pobreza y de la pobreza extrema debido al débil diseño y articulación de los programas, esa forma endeble y anodina de asistencia generó redes de clientelismo, que fomentaron el enfoque de “administrar” la condición de pobreza y no el de reducirla hasta llegar a superarla. No es normal ni gratuito que durante más de dos décadas el porcentaje de población en situación de pobreza se mantenga cerca del 20%, el de pobreza extrema entre el 6% y 6,7% y que la única tendencia de la desigualdad haya sido la de aumentar su brecha cada año un poco más.”…

No Obstante, Se Queda Corto, Cuando Sugiere las Acciones a Seguir por el Gobierno para Superar la Pobreza y la Injusticia Social;

“Las principales acciones en materia de combate a la pobreza de la Administración Solís Rivera apuntan al horizonte impostergable de lograr una adecuada asignación de recursos que estaban dispersos cuando asumimos el gobierno, para que realmente lleguen a quienes los necesitan. Hemos tomado decisiones trascendentales. Creamos los mapas sociales, que nos permiten identificar los sectores nacionales a donde se concentra la mayor incidencia de pobreza y pobreza extrema; definimos la reducción del embarazo adolescente como objetivo estratégico; hemos dado sostenibilidad financiera a la red de cuido y universidades públicas; estamos implementando mejores criterios de asignación y trámites simplificados para las becas de Fonabe y Avancemos; incluimos –con urgencia– la variable de la discapacidad en los programas de Fodesaf, en el Consejo de Niñez y Adolescencia y en toda la política pública de esta Administración; y propiciamos también la capacitación e intermediación laboral para personas con esta condición.”…

¿Por Qué?

Porque la Acción a Seguir por del Gobierno Debe Ser Social, NO Política, Como lo Ha Sido Hasta el Momento. De Ahí que No Se Haya Podido Resolver el Problema Durante Años; De Ahí que Pese al Incremento Sostenido en la “inversión” el Problema No Disminuya; y Por el Contrario Aumente.

Y Es que, Toda Inversión Política de un Problema Social Es Vana Como la Demagogia y la Retórica Que Utilizan los Políticos Para “Atraer” a los Votantes.

¿Por Qué?

Porque NO Va Orientada a la Acción, Ni a la Solución de los Problemas Reales, Sino a la Apariencia, a la Promoción y a la Comercialización con Fines Políticos de Soluciones Virtuales, Falsas, NO Reales Como los Propios Políticos.

Es Por Eso que, el “El talón de Aquiles” de las sociedades capitalistas y de las economías de mercado es y continúa siendo la desigualdad social, la pobreza y la pobreza extrema; tan es así que, incluso la señora Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), y Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), así han tenido que reconocerlo y “Costa Rica enfrenta la mayor desigualdad de los últimos 30 años”; debido a que desde la 1° Administración Arias, Costa Rica se ha convertido en una sociedad capitalista con una economía de mercado.

Nuevamente, ¿Por Qué?

Porque una Sociedad Capitalista Con una Economía de Mercado Trabaja, Funciona y Opera Para el Capital, el Mercado, ¡Obvio! y Tanto el Capital Como el Mercado Se Oponen y Se Contraponen a lo Social, ¡No Tan Obvio! “CCSS asumirá cobros de Fodesaf en el 2015”;

Muy poco. Según la Dirección General de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Desaf), entre 1998 y 2014, solo se recuperó el 3,5% de los ¢165.000 millones que 125.000 patronos deben a la entidad. Eso corresponde a unos ¢5.900 millones. Amparo Pacheco, directora de Desaf, recalcó la importancia que tiene para el país este Fondo. “Si no existiera el Fodesaf, entonces tendríamos la pobreza del resto de Centroamérica, de 50% y 70% de la población, y no del 20% o 22% que tenemos nosotros”, aseguró Pacheco.”…

¿O Sí?

La “Pobreza bajaría a 10% si todos los trabajadores tuvieran secundaria”; pero, Lastimosamente, la “Escolaridad promedio de los costarricenses apenas llega a 9.°”; Otra Vez, ¿Por Qué?

Porque los Fondos de Fonabe y Becas de Avancemos Se Otorgan Ambos Con Carácter y Criterio Políticos, “‘Colados’ acaparan el 24% de las ayudas para pobres”; y lo Mismo Ocurre Con la Vivienda, el Otro Gran Problema Generador de Pobreza en Costa Rica, “Burocracia condena a La Carpio a seguir en precario”; y ¿Qué Decir del Empleo; Más Bien del Desempleo?, el “Deterioro en empleo empuja a más hogares a la pobreza”.

Consecuencia y Resultados Obvios, Lógicos e Irrefutables, las “Carencias y falta de trabajo conviven bajo mismo techo”.

Razón, los “Programas contra pobreza ignoran a 500.000 personas”;

“El Estado emplea 14 grandes programas para otorgar numerosas ayudas a personas de escasos recursos, sin embargo, casi medio millón no reciben ningún apoyo por parte del Gobierno. De las 1.096.000 personas que viven en la miseria, 610.000 perciben algún beneficio estatal. Esto significa que 485.214 pobladores pobres no están cubiertos por la asistencia gubernamental. La cooperación estatal va desde alimentos, becas, vivienda y pensiones hasta centros de cuido para niños y ancianos.”…

Finalmente, el Último ¿Por Qué?

Ya lo Dijimos, Porque los Programas Contra la Pobreza en Su Mayoría Se Otorgan Con Carácter y Criterio Políticos.

Solución para Superar la Pobreza y la Injusticia Social en Costa Rica.

Volver al Modelo de Estado:Gobierno Solidario Que Creo Todas Nuestras Instituciones Sociales de Ayuda y Combate a la Pobreza: CCSS, INVU, ICE, AYA, Etcétera; Pero Por Sobretodo, Volver Dichas Instituciones Al Servicio del Desarrollo Social y Económico del País, de los Costarricenses, NO AL DE LOS POLÍTICOS.

Esto Es, a Que el INVU Construya Viviendas, Urbanizaciones, Con Todo y Calles, Servicio Eléctrico, Agua Potable, Sanitario, Parque, Escuela, Etcétera; a Que el Banhivi Vuelva a Prestar a Largo Plazo, Con Bajos Intereses y en Módicas Cuotas a las Familias de Clase Media Para Que Éstas Construyan Su Vivienda; Que el IMAS y Fonabe, Junto Con el Ministerio de Educación y Asignaciones Familiares Den No Solo la Alimentación en los Comedores Escolares a los Niños Que lo Necesitan, Sino También, los Uniformes, el Transporte, los Útiles Escolares, Etcétera; Que Además Se Equipen las Escuelas y Colegios de Zonas Rurales y Urbano Marginales, No Solo Con Aulas Adecuadas, Sino También Con Comedor, Gimnasio, Salas de Computo, Zonas Verdes y De Ser Posible Centro de Cuido y Porqué No, Un Ebais Para la Comunidad.

Finalmente, y Junto a lo Anterior, la Mejor Forma de Salir de la Pobreza Es Enseñar y Educar Para Trabajar, Para Ser Productivo; Y la Forma de Hacerlo Es Llevando la Educación Hasta los Territorios Mas Alejados, Construyendo Colegios Técnicos, Tecnificando la Agricultura, Creando Cientos o Miles de Micro y Pequeñas Industrias de Todo Tipo: Tecnológicas, Alimentarias, de Servicios, Etcétera; Pero Que Sean Nacionales, NO EXTRANJERAS, Porque Lo Nuestro Es Mejor Y Es Nuestro.     

 

Superar la pobreza y la injusticia social POR ANA HELENA CHACÓN E.

Cuando la vida ha sido marcada por el deseo de trabajar en favor de quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad, tenemos la firme convicción de que siempre urgen acciones. Conocemos a personas golpeadas por la experiencia de la pérdida de un hijo a causa de la desnutrición, sarampión o diarrea. Conocemos quienes tienen un salario de ¢5.000 por semana y deben vivir, o más bien subsistir, con ese monto, lo cual de todas formas resulta casi imposible y por mucho vergonzoso para un Estado que predica justicia, solidaridad y abandera los derechos humanos.

Con indignación total vemos que tales situaciones existen en casi todo el mundo y lo golpean con la indeleble furia de la injusticia. El premio nobel de economía Amartya Sen, en uno de sus libros ( Primero la gente , 2008), nos dice que vivimos en un mundo desigual, donde más de mil millones de personas padecen de hambre, casi dos millones fallecen al año por falta de fuentes de agua potable; cinco mil niños y niñas mueren a diario por esa misma causa y casi tres mil millones de personas no tienen inodoros en el lugar donde viven; y si bien estos datos reflejan una desigualdad extrema, esta lista pérfida podría continuar.

Recordemos como contraste que todas estas cosas suceden en un mundo globalizado, maravilloso y pleno, creador de riqueza, mercado, comercio y tecnologías de punta inimaginables hasta hace apenas un par de décadas, como las computadoras –cada vez más pequeñas y con mayor capacidad– teléfonos, aparatos inteligentes, enormes bibliotecas digitales e impresionantes avances en biotecnología.

Tales ejemplos reflejan márgenes de desigualdad escandalosos y evidencian la amplia capacidad humana para crear riqueza, pero también su dificultad para distribuirla de forma tal que las bondades del crecimiento económico se traduzcan en verdadero desarrollo humano.

Nuestras particularidades. Para Costa Rica la situación no es la misma, tenemos nuestras particularidades. No enfrentamos problemas extremos como otros países, pero lo cierto es que datos socioeconómicos demuestran que el país ha carecido de una estrategia articulada en materia de desarrollo humano e inclusión social. Esto ha significado que quienes sí necesitan –pero no tienen posibilidad de ingresar al sistema estatal– se han quedado sin participar en los programas concebidos para atender su condición de vulnerabilidad. Estos programas no han sido capaces de alcanzar a estas personas, irlas a buscar; sino que han esperado que sean ellas quienes se acerquen a las ventanillas a solicitar asistencia.

De tal forma, además de impedir que se rompiera el ciclo de la pobreza y de la pobreza extrema debido al débil diseño y articulación de los programas, esa forma endeble y anodina de asistencia generó redes de clientelismo, que fomentaron el enfoque de “administrar” la condición de pobreza y no el de reducirla hasta llegar a superarla. No es normal ni gratuito que durante más de dos décadas el porcentaje de población en situación de pobreza se mantenga cerca del 20%, el de pobreza extrema entre el 6% y 6,7% y que la única tendencia de la desigualdad haya sido la de aumentar su brecha cada año un poco más.

Las principales acciones en materia de combate a la pobreza de la Administración Solís Rivera apuntan al horizonte impostergable de lograr una adecuada asignación de recursos que estaban dispersos cuando asumimos el gobierno, para que realmente lleguen a quienes los necesitan.

Hemos tomado decisiones trascendentales. Creamos los mapas sociales, que nos permiten identificar los sectores nacionales a donde se concentra la mayor incidencia de pobreza y pobreza extrema; definimos la reducción del embarazo adolescente como objetivo estratégico; hemos dado sostenibilidad financiera a la red de cuido y universidades públicas; estamos implementando mejores criterios de asignación y trámites simplificados para las becas de Fonabe y Avancemos; incluimos –con urgencia– la variable de la discapacidad en los programas de Fodesaf, en el Consejo de Niñez y Adolescencia y en toda la política pública de esta Administración; y propiciamos también la capacitación e intermediación laboral para personas con esta condición.

Inclusión social. Con estas medidas, y en pocos meses, estamos incidiendo de forma positiva en los índices de inclusión social. Trabajamos en la generación de inversiones, emprendimientos y encadenamientos productivos que permitan generar empleos de calidad. Nuestra meta es impulsar productos de mayor valor agregado para nuestra economía, esfuerzos que estamos coordinando desde el Consejo de Innovación y Talento Humano –una iniciativa casi única en América Latina–. Claramente, solo con nuevas medidas lograremos resultados distintos.

En eso consiste el cambio, en invertir con férrea voluntad y nuevas herramientas, con transparencia y absoluta prioridad en quienes por tanto tiempo, a fuerza de ser vistos como una estadística más que se sostiene en el tiempo y se recuerda durante la campaña electoral, han sido postergados y olvidados por un sistema que no les debe dádivas ni limosnas, sino oportunidades reales, respeto pleno y derechos puros.

 

El talón de Aquiles FERNANDO ARAYA / ESCRITOR

Puede afirmarse que la desigualdad social, la pobreza y la pobreza extrema constituyen, hasta el momento, el talón de Aquiles de las sociedades capitalistas y de las economías de mercado.

Yellen y Lagarde. En este sentido, no es casual la declaración de la señora Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), a quien le preocupa “el volumen y continuado incremento de la desigualdad en Estados Unidos”. También agrega que, en las últimas décadas, se ha producido una “ampliación de la desigualdad” al constatarse “aumentos de ingresos y riqueza para aquellos en las categorías económicas más altas, y un estancamiento de los estándares de vida para la mayoría”.

Tampoco es casualidad que Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), sostenga que la inequidad en la distribución del ingreso y de la exclusión social perjudica al sistema económico. De todo esto, concluye que “en los próximos años ya no será suficiente buscar el crecimiento de la economía. Necesitaremos preguntarnos si este crecimiento es inclusivo”.

En este contexto de creciente desigualdad global, indicado por personas para nada sospechosas de subversión, es evidente el significado positivo de una serie de factores. Estos van desde la expansión de las clases sociales medias (propietarias y no propietarias de medios de producción) a la importancia de crear sistemas tributarios progresivos que no favorezcan a grupos y feudos de intereses creados. También, como sugiere Karol Wojtyla en Sobre el trabajo humano , es importante promover el acceso de la población a los activos productivos y a distintas formas de propiedad, co-propiedad de medios de producción y autogestión socio-económica.

Yellen y Lagarde no lo dicen en las declaraciones que he citado, pero sus palabras llevan a plantear asuntos que trascienden la correlación gastos-ingresos. Son irresponsables un Estado y un Gobierno que planteen gastar mucho más de lo que ingresan. Pero esto es solo una parte del problema. Por otro lado está el acceso de las personas a la propiedad, la creación de sistemas salariales y previsionales racionales y equilibrados, y la eliminación de los regímenes de privilegio político-sindical y gerencial. Tampoco hay que olvidar la débil o inexistente cultura emprendedora, el subdesarrollo de la gestión político-administrativa del Estado, ni la ineficaz evaluación de la calidad y eficacia del trabajo realizado. Una sociedad que se transforme de manera efectiva debe abordar estos asuntos y tomar decisiones puntuales sobre ellos. De lo contrario, cualquier discurso de renovación se vuelve retórico y engañador…

Costa Rica enfrenta la mayor desigualdad de los últimos 30 años

Mireya Pascua vive en el precario Gracias a Dios, en Sagrada Familia, junto con otras 300 familias.

Mireya Pascua vive en el precario Gracias a Dios, en Sagrada Familia, junto con otras 300 familias.

Costa Rica encara la desigualdad más alta de los últimos 28 años, pese a la creciente inversión en ayudas sociales.

Así, los ingresos netos promedio del 20% de los hogares más ricos, fueron 13 veces mayores que los del 20% de hogares más pobres. La inversión social en Costa Rica equivale al 23% del producto interno bruto (PIB). En este rubro se incluyen el gasto en salud y educación.

Al dividir la población por ingresos en cinco grupos, cada uno llamado quintil, se determina que el dinero que reciben las familias del último quintil llegó a ¢2,5 millones cada mes, mientras que las del primer quintil fue apenas de ¢196.758.

Estos son algunos los hallazgos del XX Informe del Estado de la Nación, presentado esta mañana.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores del programa utilizaron datos de la Encuesta Nacional de Hogares de julio 2013, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec).

Entrevista con Betania Marenco, líder comunal del precario Gracias a Dios en Sagrada Familia, San José. (KENNETH BARRANTES)

"Paradójicamente, la mayor desigualdad que ha caracterizado al país en este siglo XXI ocurre en un contexto de crecimiento real del ingreso de los hogares, que ya acumula cinco años consecutivos", señala el Informe Estado de la Nación.

El ingreso neto promedio de los hogares en Costa Rica es de ¢972.292, un 1,3% más que en 2012.

Pese a ese incremento, la pobreza sigue arraigada en el 20,7% de los hogares costarricenses y en  6,4% en condión extrema. Ese porcentaje no varió con respecto al 2012. En número absolutos, esto son  285.467 hogares pobres, de los cuales 88.557 están en pobreza extrema.

Perdido en esas cifras está el hogar de Betania Marenco y su familia.

La mujer, madre de dos hijos, vive en el precario Gracias a Dios en Sagrada Familia, San José, desde hace más de veinte años. Llegó a ese sitio con su madre y ahí permaneció luego de casarse y tener hijos. Ahí continuó el ciclo de pobreza.

Actualmente, ella y sus dos hijas (de cuatro y seis años) dependen del salario de vigilante de su esposo, el cual asciende a ¢190.000 mensuales.

"Para mí sería un éxito de que mis hijas pudieran desarrollarse en otro ambiente, salir adelante, porque eso es lo que uno quiere, en especial por sus hijos", dijo Marenco.

Su familia no recibe ninguna ayuda estatal, aunque tiene muchos años en un intento de conseguir un subsidio para una casa.

En la misma situación de Marenco viven 300 familias de este precario capitalino.

El Informe del Estado de la Nación  hace un análisis del rumbo del país en materia económica, ambiental y política; además de logros o fracasos en materia de equidad e integración en los últimos veinte años.

CCSS asumirá cobros de Fodesaf en el 2015

COSTO DE GESTIÓN DE COBROS EN 2014La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) asumirá la gestión de cobro administrativa y judicial de las deudas de patronos con el Fondo de Asignaciones Familiares (Fodesaf).

La entidad iniciará esa labor a partir de enero de 2015, luego de una orden girada el año pasado por la Contraloría General de la República (CGR).

Luis Diego Calderón, jefe del Departamento de Cobros de la CCSS, explicó que la razón de la decisión es evitar gastos dobles para una misma tarea.

“La idea es centralizar el cobro, que dos instituciones no estén cobrando una deuda, sino que una sola institución cobre lo adeudado. Eso generaría hasta menos casos para los tribunales”, explicó Calderón.

Para ejecutar la recaudación, la Caja incorporará a sus bases de datos la información sobre los montos evadidos por los patronos ante Fodesaf.

Actualmente, la CCSS solo factura los dineros de Fodesaf en las planillas que no tengan más de tres meses de haberse vencido. Pasado ese tiempo, Asignaciones Familiares debe hacerse cargo del tema.

“Esto requiere cambios internos, cambios en los sistemas y una serie de adecuaciones y coordinaciones con Asignaciones Familiares para realizar un solo cobro”, añadió Calderón.

Muy poco. Según la Dirección General de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Desaf), entre 1998 y 2014, solo se recuperó el 3,5% de los ¢165.000 millones que 125.000 patronos deben a la entidad. Eso corresponde a unos ¢5.900 millones.

Amparo Pacheco, directora de Desaf, recalcó la importancia que tiene para el país este Fondo.

“Si no existiera el Fodesaf, entonces tendríamos la pobreza del resto de Centroamérica, de 50% y 70% de la población, y no del 20% o 22% que tenemos nosotros”, aseguró Pacheco.

Según el último Estado de la Nación , el 20,7% de los hogares en Costa Rica viven bajo la línea de la pobreza.

“El Fodesaf tiene impacto profundo en la reducción de la pobreza. Por ejemplo, casos claves son las becas de Avancemos y las becas de Fonabe, que está demostrado su impacto sobre la pobreza”, afirmó Carlos Alvarado, ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social…

COSTO DE GESTIÓN DE COBROS EN 2014(W.S. Y D.B./ LA NACIÓN)

Pobreza bajaría a 10% si todos los trabajadores tuvieran secundaria

La casa  de María Bustos  está     a  500 metros del puerto de Moín, Limón. Ella vive en la  pobreza,  junto a sus  ocho hijos   y tres  nietos.  | JORGE ARCE

La casa de María Bustos está a 500 metros del puerto de Moín, Limón. Ella vive en la pobreza, junto a sus ocho hijos y tres nietos.

El país podría bajar la pobreza a la mitad (de 20% a 10%), si lograra que quienes trabajan actualmente tuvieran, como mínimo, el bachillerato de colegio.

Actualmente, seis de cada 10 ocupados no tienen ese título.

El dato proviene de un ejercicio realizado por el Programa Estado de la Nación en su vigésimo informe, divulgado el martes. Los investigadores crearon cuatro escenarios.

En el primero se preguntaron qué sucedería con la pobreza si las personas desempleadas, actualmente, recibieran el ingreso si tuvieran trabajo.

En este escenario, la pobreza del 2013 disminuiría de 20,7% a 16,5%.

El segundo ilustra qué pasaría si todos los trabajadores con menor educación secundaria completa, obtuvieran el ingreso promedio de alguien que sí concluyó ese nivel.

En tal situación, la pobreza bajaría a la mitad (del 20% al 10%), lo que significa una reducción de 145.000 hogares en esta situación, según datos del 2013.

En los escenarios tercero y cuarto, se supone que quienes tienen secundaria incompleta la concluirían.

Natalia Morales, investigadora del Estado de la Nación, explicó que en los escenarios segundo, tercero y cuarto, la simulación consistió en asignarles el ingreso promedio de secundaria completa solo a las personas que ya perciben ingresos; es decir, solamente a las que tienen trabajo.

“Esto para evitar los sesgos que pueda generar el imputarles ingresos a personas que no pueden trabajar por diversas razones”, detalló Morales…

Escolaridad promedio de los costarricenses apenas llega a 9.°

Escolaridad de los ticos.

A pesar de que el país duplicó la inversión en educación en los últimos 20 años, solo logró aumentar la escolaridad promedio de sus habitantes en apenas dos años.

 

Según el XX Informe Estado de la Nación , presentado ayer, el costarricense promedio apenas llega hasta noveno año.

El documento es elaborado por el Programa Estado de la Nación, un sistema de seguimiento y evaluación en materia de desarrollo humano.

En 1990, Costa Rica dedicaba el 3,6% del producto interno bruto (PIB) a la educación y en la actualidad utiliza el 7,2%.

El análisis afirma que el bajo nivel de estudios impide al 20,4% de los hogares salir de la pobreza en la que viven.

En un escenario simulado, el Estado de la Nación concluyó que si las personas que no completaron la secundaria tuvieran el ingreso de los que sí la terminaron, la pobreza total se reduciría a la mitad, un 10,2% de los hogares.

“No ha habido sistemas para poder evaluar impactos y eso es una cuestión básica para entender si se están asignando bien o no los recursos”, comentó Jorge Vargas Cullell, director del Programa Estado de la Nación.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), solo el 45,3% de los costarricenses entre 25 y 39 años tiene secundaria completa o más.

Vargas agregó que la población está empezando a comprender que concluir el colegio es una necesidad para progresar.

“La sociedad entendió hace mucho tiempo que la gente tenía que llegar a la escuela, pero muy recientemente ha entendido que tiene que ir más allá. Eso es un cambio que tiene que ver con el clima educativo de los hogares”, puntualizó.

El XX Informe Estado de la Nación también descubrió que el país encara la mayor desigualdad de los últimos 30 años. El ingreso neto promedio de los hogares con mayores ingresos es 13 veces superior al de las familias con menos ingresos económicos.

Rezago. Natalia Morales, investigadora del Estado de la Nación, consideró que el país está pagando la poca inversión en educación hecha entre 1970 y 1990.

Según dijo, el país perdió una generación en ese periodo y esto provocó hogares que promueven poco la cultura de estudiar.

“Nos ha costado mucho recuperarnos (…). Buena parte de los jefes de familia actuales es gente que no tiene secundaria y eso hace que reproduzcan ese patrón en los hijos, es gente que no tiene un valor directo de lo que implica la educación”, aseguró Morales.

Una de esas familias es la de María Bodán, quien sacó del colegio a sus hijas de 14 y 16 años por falta de recursos económicos.

“No había dinero; yo no tengo un salario y por eso no las puedo mandar a clases”, dijo esta vecina del precario Gracias a Dios, en Sagrada Familia.

Escolaridad de los ticos.

Burocracia condena a La Carpio a seguir en precario

Shirley Barrantes, Zulay Valverde y María Mesen, vecinas del barrio San Vicente en La Carpio. Este sitio fue el primero seleccionado por el IMAS para la titulación de terrenos.

El plan que pretendía dar títulos de propiedad a las 4.700 familias que viven en La Carpio lleva siete años tropezando contra la burocracia.

Desde el 2007 –año en que dio inicio el proceso– , el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) solo ha entregado 33 escrituras del total.

Otras 48 están aprobadas, pero pendientes de inscribir en el Registro Nacional y 24 esperan el visto bueno del IMAS.

La idea era empezar por el barrio San Vicente, conformado por 108 familias y, a partir de allí, extenderse al resto del precario. Sin embargo, para el 2014 aún no se ha completado ni siquiera ese sector.

La lentitud del proceso provocó que la Fundación Promotora de la Vivienda (Fuprovi), encargada de elaborar los planos y asesorar a la comunidad, se retirara del asunto en marzo de este año.

En la carta de retiro, Fuprovi señala que las entidades públicas responsables de la labor “han hecho poco para avanzar, destacan por obstaculizar y hasta hacer retroceder lo que se ha progresado”.

Además, Fuprovi le prohíbe al IMAS seguir usando sus planos para completar la titulación, se lee.

Zulay Valverde, líder comunal también resiente el atraso.

“Sentimos que no hay comunicación entre las instituciones, se tiran la bola unos a otros y nosotros somos los perjudicados”, afirmó la dirigente.

Valverde, junto a otro grupo de mujeres, fue responsable de recoger datos solicitados por el IMAS, certificar que los beneficiarios tenían más de 10 años de vivir en el precario, organizar reuniones para informar a la gente y recaudar los fondos para pagar los planos.

Shirley Barrantes, vecina de La Carpio desde hace 20 años, lamentó la salida de Fuprovi, ya que ahora no hay nadie que se haga cargo de los planos para la segunda fase de titulación.

Esa etapa está prevista para el sector conocido como Pro Desarrollo; allí viven más de 200 familias.

Cada plano costaba ¢130.000.

El 32% de los hogares de La Carpio tiene a una mujer como jefa, según datos de Fuprovi.

Poco compromiso. Carlos Alvarado, ministro de Desarrollo Social, reconoció que la coordinación entre entidades ha sido complicada.

“Esto tiene que ver con la burocracia. Se requiere de un compromiso institucional y político para sacar esto adelante.

”Desde esta administración, está el compromiso y hay disposición del IMAS, de la comunidad y de la Municipalidad de San José”, recalcó Alvarado.

Ana Cristina Trejos, viceministra de Vivienda, consideró que otro de los factores que ha afectado la formalización de propietarios es el cumplimiento de los requisitos municipales.

“Hay algunos lotes que tienen impedimentos en cuanto a su tamaño, su frente , localización o diferentes temas técnicos que han imposibilitado que la Municipalidad dé los visados de los planos”, detalló Trejos.

En el ordenamiento de La Carpio también están involucrados el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA)y el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU).

Importancia. La titulación permitiría a las familias solicitar bonos de vivienda, obtener créditos para mejorar sus casas o reactivar un bono comunal que lleva años a la espera de ser ejecutado.

Hasta ahora, solo tres familias de La Carpio han logrado un bono para reconstruir sus casas.

También daría a las entidades posibilidad de cobrar por servicios públicos y regular el comercio.

Según el censo del 2011, en La Carpio viven 19.000 personas. El 63% de la población tiene entre 16 y 64 años, el 35%, entre cero y 14 ,y el 2% tiene más de 65 años.

En promedio, cada familia está integrada por cuatro miembros y la media de hijos es de 2,5 por hogar.

Deterioro en empleo empuja a más hogares a la pobreza

Ana María Bustos  reside  a 500 metros del puerto de Moín, en Limón. Ella vive junto a sus ocho hijos y tres  nietos. En la Región Huetar Caribe, el 28% de los hogares son pobres.  | JORGE ARCE

Ana María Bustos reside a 500 metros del puerto de Moín, en Limón. Ella vive junto a sus ocho hijos y tres nietos. En la Región Huetar Caribe, el 28% de los hogares son pobres.

El alto desempleo y el poco crecimiento de los ingresos por salarios empujaron este año a más hogares hacia la pobreza.

Según los primeros resultados de la Encuesta Nacional de Hogares, que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos en julio de cada año, el porcentaje de hogares pobres pasó de 20,7% en el 2013 a 22,4% en el 2014.

En números absolutos se trata de casi 33.000 hogares en esa condición. Son cerca de 1.170.000 personas, la cuarta parte de la población nacional (24,6%).

Causas. Floribel Méndez, gerente del INEC, explicó que la principal razón del incremento de la pobreza, entre el 2013 y el 2014, es que los hogares perdieron poder adquisitivo.

El ingreso total por hogar, en términos corrientes, bajó 0,4% del 2013 y al 2014, mientras el costo de los bienes y servicios básicos (la línea de la pobreza) subió un 5%.

Víctor Hugo Céspedes, expresidente del INEC e investigador de la Academia de Centroamérica, añadió a este factor, el hecho de que en el periodo entre ambas encuestas el desempleo no se redujo (se mantuvo en 8,6%) y los salarios solo aumentaron 1,9%, por debajo de la inflación.

Annia Chaves, coordinadora de la Encuesta Nacional de Hogares, explicó que al desglosar las entradas se nota una caída muy fuerte en el ingreso autónomo (que proviene, entre otros, de trabajos informales) de 8%, lo que pudo afectar; sin embargo, la mayor fuente de ingresos del hogar son los salarios.

El Gobierno anterior realizó un esfuerzo por atenuar la situación, al aumentar en un 15% los subsidios estatales y becas a los hogares pobres; no obstante, eso fue insuficiente para detener el alza.

El investigador de la Universidad de Costa Rica, Pablo Sauma, llamó la atención en que en el 2014 hubo cambios en la metodología, pero, para él, los resultados no se pueden atribuir a dichas modificaciones.

Por regiones, el mayor incremento en la pobreza lo registró la Región Huetar Norte, que incluye a cantones como San Carlos y Upala, entre otros. Ahí la pobreza subió de 22,9% de los hogares, en el 2013, a 26,8%, en el 2014.

Méndez explicó que en esta región hubo una reducción en el ingreso por persona de casi 8% y un aumento en la desigualdad.

Mayor presión para actuar. Diferentes sectores coinciden en la necesidad de mejorar el empleo para reducir la pobreza.

“La Administración Solís Rivera tiene como prioridad reducir la pobreza y para ello es necesario que haya empleo y crecimiento económico, además de acciones puntuales para reducir la pobreza”, señaló el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) en un comunicado.

“Nuestra aspiración es que para el próximo año las condiciones mejoren y tengamos números más positivos. Este gobierno tiene el combate de la pobreza como un compromiso”, comentó ayer el ministro de Desarrollo Social, Carlos Alvarado.

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), por su parte, propuso promover la formalidad en el empleo, mejorar la capacidad técnica de las personas en situación de pobreza, crear más empresas y redirigir los apoyos sociales.

infografia

Carencias y falta de trabajo conviven bajo mismo techo

Yorleny Segura vive    por el  Estadio Ricardo      Saprissa. | MARCELA BERTOZZI

Yorleny Segura vive por el Estadio Ricardo Saprissa. |

San José y Limón. Yorleny Segura es vecina del barrio Saprissa, que está ubicado cerca del puente conocido con el mismo nombre, en Tibás. En la primera planta de su casa, hecha de madera y cinc, vive junto con su esposo y un hijo de 12 años. En el segundo piso de la vivienda reside otro de sus hijos y su esposa.

La familia de Segura está entre los 318.810 hogares en condición de pobreza del país, según la Encuesta Nacional de Hogares 2014, que realizó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

“Vivimos el día a día. Mi esposo es quien trabaja. El dinero no nos alcanza. De a poquito, hemos ido arreglando la casa, pero todavía hay mucho que mejorarle”, reconoció Segura.

María Bustos, de 46 años, también convive a diario con la pobreza. Ella es la única proveedora de su hogar, integrado por sus ocho hijos y tres nietos. Cada mañana, al levantarse, la angustia de esta vecina de Limón es saber si podrán tener una comida al día.

Como en el caso de Bustos, el 43% de los hogares calificados como pobres, en Costa Rica, recae en los hombros de una mujer.

Además, ella es parte del 24% de personas pobres que no tienen trabajo: en total, hay 280.952 habitantes con poco para subsistir y, a la vez, sin un empleo estable, según los datos del INEC.

“Soy una luchadora. Vendo frutas o helados y cuido botes para ayudarme, pero hay días en que debo decidir si pago la luz o compro comida”, confesó la mujer, quien vive en una casa en muy mal estado, ubicada a 500 metros del puerto de Moín.

La encuesta muestra que tener empleo es una condición determinante para que un hogar esté dentro o fuera de la pobreza.

Bustos reconoció que su objetivo es que sus hijos menores (seis de los ocho) terminen de estudiar, para que mejoren su condición.

‘Colados’ acaparan el 24% de las ayudas para pobres

El programa de Comedores Escolares es el segundo con más filtraciones, según el Estado de la Nación, un 31,7% de esas ayudas llega a niños que no lo necesitan.     |  JORGE CASTILLO

El programa de Comedores Escolares es el segundo con más filtraciones, según el Estado de la Nación, un 31,7% de esas ayudas llega a niños que no lo necesitan.

Un 24% de las ayudas sociales termina en manos de personas que no las necesitan realmente, según el último informe del Estado de la Nación.

Ese porcentaje de filtraciones representa ¢147.000 millones menos en la lucha estatal contra la pobreza. En la actualidad, ese dinero está siendo destinado a personas de estratos medios o superiores.

El informe toma datos del estudio La equidad en Costa Rica: incidencia de la política social y la política fiscal 2014 y los complementa con información de la Encuesta Nacional de Hogares, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

El análisis toma en cuenta siete programas de asistencia social: Cen-Cinái, Comedores Escolares, Avancemos, Pensiones no Contributivas, Promoción y Bienestar Familiar, Asegurados por cuenta del Estado y Bono Familiar de la Vivienda.

El bono de vivienda presenta filtraciones de hasta un 37%, le siguen Comedores Escolares con 31.7% y Avancemos con 22.2%.

El Estado de la Nación sostiene que esta situación impide reducir el porcentaje de pobreza, el cual se encuentra estacionado en 20,7% de los hogares.

Natalia Morales, investigadora de Programa Estado de la Nación, criticó que el país carece un registro confiable de beneficiarios y tampoco dispone de herramientas de seguimiento.

“Hay que activar mecanismos de rendición de cuentas; por ejemplo, que cada cierto tiempo se actualice la información”.

Causas. Carlos Alvarado, ministro de Desarrollo Humano, achacó el problema a la debilidad en los sistemas de registro de beneficiarios que ha arrastrado el país por décadas.

“Falta articulación de las instituciones, no todas usan la misma fórmula para medir la pobreza y no ha habido el interés de dirigir los fondos a quienes más los necesitan”, dijo Alvarado.

En una revisión de las becas de Avancemos –realizada en octubre– el IMAS concluyó que 8.600 de estas ayudas son para menores no pobres. En total, este programa entrega 147.000 subsidios.

Alvarado agregó que manejan algunas opciones para corregir esta situación, pero no adelantó los detalles.

El presupuesto de Avancemos durante el 2014 fue de ¢48.000 millones. Cada beca oscila entre los ¢17.000 y ¢50.000.

Rosendo Pujol, ministro de Vivienda, reconoció las filtraciones, pero subrayó que “el sistema no prohíbe que se den bonos a familias que tienen ingresos un poco más altos”.

En setiembre de este año, La Nación publicó que el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU) quitó 67 casas a familias pobres y las dio a hogares sin necesidad. Este caso está en investigación en la Fiscalía.

Entre los infiltrados aparece el hijo de un dirigente comunal de apellido Salazar.

De acuerdo con registros del Banco Hipotecario de la Vivienda, el hombre adquirió un préstamo en su trabajo por ¢29 millones, al tiempo que solicitó el bono de vivienda para el proyecto Villa Poala en Guararí de Heredia.

Programas contra pobreza ignoran a 500.000 personas

El Estado emplea 14 grandes programas para otorgar numerosas ayudas a personas de escasos recursos, sin embargo, casi medio millón no reciben ningún apoyo por parte del Gobierno.

De las 1.096.000 personas que viven en la miseria, 610.000 perciben algún beneficio estatal. Esto significa que 485.214 pobladores pobres no están cubiertos por la asistencia gubernamental.

La cooperación estatal va desde alimentos, becas, vivienda y pensiones hasta centros de cuido para niños y ancianos.

El Gobierno concede esos beneficios a las familias de escasos recursos con el fin de mejorar su calidad de vida y darles oportunidades para salir de su condición.

El Bono Familiar de la Vivienda, el Régimen No Contributivo de Pensiones y los Comedores Escolares son parte de las iniciativas sociales selectivas con las cuales cuenta el país para administrar las ayudas a las familias más necesitadas.

Los proyectos son manejados por nueve entidades, entre ellas, el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) y el Fondo Nacional de Becas (Fonabe).

Del total, ocho programas y cuatro instituciones se crearon durante los últimos cinco gobiernos. Entre los iniciativas más recientes destacan Avancemos, la Red Nacional de Cuido y el Ministerio de Bienestar Social.

Esa estructura social dedicada a paliar las carencias de la población pobre le cuesta al país casi el 2,5% del producto interno bruto (PIB), siendo una de las naciones de América Latina que gestiona más recursos para ese sector.

Los niños del Cen-Cinái ubicado en  León XIII almuerzan primero un ensalada, luego un plato de arroz y frijoles con algún tipo de carne.       | ALBERT MARÍN

Los niños del Cen-Cinái ubicado en León XIII almuerzan primero un ensalada, luego un plato de arroz y frijoles con algún tipo de carne. |

Así lo indicó Juan Diego Trejos, del Instituto de Investigación en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica.

A pesar de la alta inversión, ninguna autoridad pública conoce, a ciencia cierta, cuánto de esos recursos llegan, finalmente, a las manos de los pobres.

La Nación realizó ese cálculo, con base en la recolección de datos de los sistemas de Transparencia, y de Presupuestos de la Contraloría General de la República, de los informes de ejecución del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf), y de cifras brindadas por las instituciones a cargo de los proyectos.

Según esos datos, en el 2011 el total de recursos que llegaron a los pobres fue de ¢374.994 millones. En el 2012 fueron ¢444.043 millones y para el 2013, el rubro alcanzó ¢491.221 millones.

De esa forma, en los últimos tres años la inversión realizada por el país para atacar la miseria creció un 21,3%.

A pesar de que los mandatarios han apostado por más programas, instituciones y dinero para reforzar la lucha contra la miseria, en las últimas dos décadas, el índice de pobreza de Costa Rica se ha mantenido estancado en alrededor del 20%, y la necesidad extrema en el 6%.

Causas. Para Natalia Morales, investigadora del Estado de la Nación, no es necesario más recursos, sino corregir algunas deficiencias de la política selectiva, como la descoordinación y la duplicación.

“Son muchas prácticas aisladas entre las instituciones; además, algunos programas se duplican”, aseguró Morales.

Según Trejos, otro defecto del sector es la falta de liderazgo.

“Son muchos programas distintos en diferentes instituciones y no hay un ministro rector. Siempre ha habido un problema de coordinación y autoridad”, señaló.

Otro elemento que minimiza el impacto de los programas es que no todos los recursos recaen en los más necesitados. Una razón de esa deficiencia es la falta de una base de datos completa de la población pobre que permita identificar y llegar a los más vulnerables.

“Las familias en situación más extrema tienen más dificultades de acceder (a los beneficios) porque viven en lugares apartados o no tienen información”, apuntó Trejos.

Otro factor contraproducente son los cambios de gobierno.

“Cada cuatro años, el Gobierno llega con su plan estrella de combate a la pobreza y echa atrás los logros de la administración anterior”, explicó Morales.

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