Me llamó la atención el artículo “La democracia y el Poder Judicial”; POR JAIME ROBLETO porque contiene algunas verdades, pero también algunas falacias acerca de la democracia y el poder judicial.

Comencemos por las Verdades

Primera Verdad: los Tribunales de Justicia Son Necesarios

Tribunales necesarios. ¿Necesitamos al Poder Judicial? Aristóteles, el primer teórico de las constituciones políticas que abordó el tema de modo sistemático, sostuvo que los tribunales eran necesarios para resolver conflictos en cualquier régimen, aplicando principios generales del derecho a situaciones particulares de hecho, cualquiera que fuera su contenido sustantivo. Más de dos milenios después, Max Weber expuso que, incluso, las comunidades políticas que se basan de manera precaria (o que, simplemente, no se basan) en reglas jurídicas fijas, requieren acudir a los tribunales como puntos de apoyo para erigir un sistema de gobierno. De este modo, se puede afirmar esta idea con claridad: sin tribunales, no hay gobierno y, ciertamente, no hay democracia.”…

Segunda Verdad: Tenemos (Costa Rica) una Posición Privilegiada

Posición privilegiada. Costa Rica, pese a nuestras dificultades, y en perspectiva comparativa, aún goza de una posición privilegiada con relación a Centroamérica. Las decisiones judiciales que se tomen conforme a las leyes aprobadas por nuestros legisladores tienen mucho que ver con lo que los especialistas llaman “clima de negocios”. El ciudadano quiere que sus conflictos se resuelvan de manera imparcial por jueces que no tomen en cuenta los deseos o las presiones de otros actores estatales, al igual que de otros grupos sociales de poder. Es decir, en el corazón mismo de nuestra democracia, la independencia judicial es un mecanismo de aseguramiento de continuidad de que nadie nos dirá cómo debemos vivir nuestras vidas, si nos apegamos a las reglas jurídicas, y eso es, ni más ni menos, el antídoto contra cualquier forma dictatorial que pretenda instalarse.”…

Tercera y Última Verdad: Aparentes Obstáculos

Aparente obstáculo. Suele suceder que algunos sectores de otros poderes del Estado no quieren tener jueces que interfieran en sus políticas y planes, pese a que estos se limitan a cumplir con las normas creadas por esos poderes. A veces parece que los jueces solo son un obstáculo para una agenda desconocida por el común de los ciudadanos. Es común también, como ha destacado Eugenio Raúl Zaffaroni, que quienes detentan el poder olvidan el hecho de que su poder no es ilimitado y que es, además, delegado. Por eso, en los sistemas democráticos se ha intentado establecer un sistema de frenos y balances. Muchas veces, sin embargo, esto ha existido en la teoría, en la Constitución, y no tanto así en la realidad.”…

Empiezan las Falacias

“Incluso, las dictaduras legitiman sus decisiones a través de la judicialización de la política, sea conformando la estructura judicial con personas afines a sus intereses, o bien por la vía del debilitamiento institucional hasta intentar doblegarlo. El dinero es cobarde… la inversión extranjera y local tiende a huir cuando no se le brinda seguridad jurídica. No es un secreto que los Estados hacen ingentes esfuerzos por atraer capital que genere fuentes de empleo en un país donde se respete un régimen de derecho.”…

La Autocracia, del griego «αὐτο»"(uno mismo) y «krátos» (gobierno o poder), es un sistema de gobierno en la medida en que su autoridad recae sobre una sola persona que no tiene o no reconoce ningún tipo de regulación o limitación para ejercer su poder

La Autocracia Es lo que en Tiempos Modernos Vendría a Representar una Dictadura, una Dictadura en Democracia; en Donde el Dictador Cambia de Título y Pasa a Llamarse Déspota.

“El despotismo fue una forma de gobierno que tenían algunas monarquías europeas del siglo XVIII, en las que los reyes, que seguían teniendo poder absoluto, trataron de aplicar medidas ilustradas, es decir, trataron de educar al pueblo. La frase que sintetiza al despotismo ilustrado es «todo por el pueblo, pero sin el pueblo»…

En Costa Rica, en tiempos modernos, Tenemos lo que Podría Llamarse un Déspota Ilustrado.

“El déspota ilustrado pretendía responder a través de sus actos al modelo de “hombre honesto” del siglo XVIII: intelectual, racionalista cultivado, amante de las artes y mecenas de los artistas, e innovador en materia política. Por ello se rodeaba de auténticos filósofos, como Voltaire o Denis Diderot. En este sentido fueron significativos los reinados de Carlos III de España y de José I de Portugal

Sólo que el Déspota Ilustrado Moderno Pretende Responder a Través de sus Actos al Modelo Político-Ideológico del Neoliberalismo Económico y Comercial de “hombre honesto” del siglo XXI ¡Nada Más Lejos de la Realidad! Por ello Se Rodeaba de Auténticos Serviles, Siervos Menguados y Aduladores Políticos como Parte de su “Meritocracia” de Gobierno.

”El republicanismo aplica el término autocracia como sinónimo de monarquía («gobierno de uno»), aunque el concepto no es adecuado para designar a las modernas monarquías constitucionales, parlamentarias o limitadas. Su uso más habitual es como parámetro de participación en el poder político, en contraposición a otros como oligarquía o democracia.”…

La democracia es una estructura de poder construida de abajo hacia arriba; la autocracia organiza al Estado de arriba hacia abajo.  Hermann Heller

Modernamente, el Uso más Habitual de Autocracia como Parámetro de participación en el poder político, en Contraposición a otros como oligarquía o democracia Es Plutocracia.

“Plutocracia (del griego πλουτοκρατία, ploutos ‘riqueza’ y kratos ‘poder’) es una síntesis crítica que se hace a la democracia, al sufragio universal y al parlamentarismo, pudiendo enunciarse como un sistema de gobierno en el que el poder lo ostentan quienes poseen las fuentes de riqueza.”…

La plutocracia, después de haber destruido el poder real por la fuerza bruta con disfraz de democracia, ha comprobado y reducido a la nada esta democracia. El dinero es el que habla, el que imprime, el que radia, el que reina, y los reyes, lo mismo que los jefes socialistas, tienen que acatar sus decretos y aún, por extraña paradoja, que suministrar los fondos para sus empresas y garantizar sus utilidades. Ya no se compra a la democracia: se la embauca. Bernard Shaw

Así el Plutócrata Neoliberal Hace Uso de la democracia, del sufragio universal y del parlamentarismo, Para Enunciarse Como un sistema de gobierno en el que el poder lo Ostentan Quienes Poseen las Fuentes de Riqueza, Incluido Él Mismo.

“Para que la plutocracia sea material la representación es posible que corresponda, aunque no de manera exclusiva, con el viejo modelo de representación de origen iusprivatista:

  • La representación atiende únicamente a aquellos que le apoyaron, no ateniéndose al mandato de la voluntad general.
  • Existe la posibilidad de que el mandatario sea revocado en cualquier momento por voluntad de sus mandantes.
  • Existe la responsabilidad del mandatario ante aquellos que le apoyaron, con obligación de rendir cuentas de su gestión.
  • El carácter limitado y explícito de los poderes de los que dispone el mandatario estará sometido a instrucciones vinculantes de sus mandantes.”… 

Y ¿Qué Tiene que Ver Todo Esto Con el Tema Analizado?

El Aparente obstáculo. Parafraseando al Autor, las Plutocracias Legitiman sus Decisiones a Través de la Politización de la Justicia (Poder Judicial), Sea Conformando la Estructura Judicial con Personas (Jueces y Magistrados) Afines a sus Intereses Políticos (Partido Político), o Bien por la Vía del Debilitamiento Institucional hasta Intentar Doblegarlo, en Otras Palabras, Podrá No Ser Ético Pero Es Legal.

Y es que, Es Muy Diferente (e Inapropiado) el Término

judicializar.

1. tr. Llevar por vía judicial un asunto que podría conducirse por otra vía, generalmente política.

Que Es lo que No Hace el Poder Judicial; Que el Término

politizar.

1. tr. Dar orientación o contenido político a acciones, pensamientos, etc., que, corrientemente, no lo tienen. U. t. c. prnl.

Que Es lo que Hace el Poder Judicial al

2. tr. Inculcar a alguien una formación o conciencia política. U. t. c. prnl.

O sea, a Jueces y Magistrados Con Claro Color Político e “Independencia” Judicial Para Decidir.

Y es que, Volviendo a Parafrasear al Autor, Gracias a la Politización del Poder Judicial, Se Corre el Riesgo de que Si Descuidamos la Fortaleza Institucional del Poder Judicial Costarricense, la Democracia Correría, en Combinación con Otros Factores, el Riesgo de “Quebrarse” o de Que se Presente Una Regresión Autoritaria.

Tristemente, Muy Tristemente, yo Creo que lo Segundo (Que se Presente Una Regresión Autoritaria) Ya se Está Dando en Costa Rica; Basta Leer los Siguientes Artículos y Reportajes: “Bajo la lupa: discusión sobre continuidad de Fiscal General llega entre reproches y descontento popular”; “Recogen firmas virtuales para que la Corte no reelija al Fiscal General el próximo lunes”; “Fiscalía ¿Instrumento de la justicia o de la impunidad?”; Para Darse Cuenta.

La democracia y el Poder Judicial POR JAIME ROBLETO

He vivido en dictaduras y en democracia. La vida que tengo es ya mediana en extensión y me ha permitido ver las diferencias sin perder la capacidad de asombro. Por eso, escribo desde la perspectiva de quien no tiene una formación ni una vocación políticas, sino como un operador del derecho interesado en brindar un punto de vista informado.

Tribunales necesarios. ¿Necesitamos al Poder Judicial? Aristóteles, el primer teórico de las constituciones políticas que abordó el tema de modo sistemático, sostuvo que los tribunales eran necesarios para resolver conflictos en cualquier régimen, aplicando principios generales del derecho a situaciones particulares de hecho, cualquiera que fuera su contenido sustantivo. Más de dos milenios después, Max Weber expuso que, incluso, las comunidades políticas que se basan de manera precaria (o que, simplemente, no se basan) en reglas jurídicas fijas, requieren acudir a los tribunales como puntos de apoyo para erigir un sistema de gobierno. De este modo, se puede afirmar esta idea con claridad: sin tribunales, no hay gobierno y, ciertamente, no hay democracia.

Incluso, las dictaduras legitiman sus decisiones a través de la judicialización de la política, sea conformando la estructura judicial con personas afines a sus intereses, o bien por la vía del debilitamiento institucional hasta intentar doblegarlo. El dinero es cobarde… la inversión extranjera y local tiende a huir cuando no se le brinda seguridad jurídica. No es un secreto que los Estados hacen ingentes esfuerzos por atraer capital que genere fuentes de empleo en un país donde se respete un régimen de derecho.

Posición privilegiada. Costa Rica, pese a nuestras dificultades, y en perspectiva comparativa, aún goza de una posición privilegiada con relación a Centroamérica. Las decisiones judiciales que se tomen conforme a las leyes aprobadas por nuestros legisladores tienen mucho que ver con lo que los especialistas llaman “clima de negocios”.

El ciudadano quiere que sus conflictos se resuelvan de manera imparcial por jueces que no tomen en cuenta los deseos o las presiones de otros actores estatales, al igual que de otros grupos sociales de poder. Es decir, en el corazón mismo de nuestra democracia, la independencia judicial es un mecanismo de aseguramiento de continuidad de que nadie nos dirá cómo debemos vivir nuestras vidas, si nos apegamos a las reglas jurídicas, y eso es, ni más ni menos, el antídoto contra cualquier forma dictatorial que pretenda instalarse.

Aparente obstáculo. Suele suceder que algunos sectores de otros poderes del Estado no quieren tener jueces que interfieran en sus políticas y planes, pese a que estos se limitan a cumplir con las normas creadas por esos poderes. A veces parece que los jueces solo son un obstáculo para una agenda desconocida por el común de los ciudadanos. Es común también, como ha destacado Eugenio Raúl Zaffaroni, que quienes detentan el poder olvidan el hecho de que su poder no es ilimitado y que es, además, delegado. Por eso, en los sistemas democráticos se ha intentado establecer un sistema de frenos y balances. Muchas veces, sin embargo, esto ha existido en la teoría, en la Constitución, y no tanto así en la realidad.

Riesgo. Si descuidamos la fortaleza institucional del Poder Judicial costarricense, la democracia correría, en combinación con otros factores, el riesgo de “quebrarse” o de que se presente una regresión autoritaria.

CRHOY-caricatura-06-09-2014

Noticias Relacionadas

Bajo la lupa: discusión sobre continuidad de Fiscal General llega entre reproches y descontento popular
Recogen firmas virtuales para que la Corte no reelija al Fiscal General el próximo lunes
Fiscalía ¿Instrumento de la justicia o de la impunidad?

 

Autocracia

Una autocracia, del griego «αὐτο»"(uno mismo) y «krátos» (gobierno o poder), es un sistema de gobierno en la medida en que su autoridad recae sobre una sola persona que no tiene o no reconoce ningún tipo de regulación o limitación para ejercer su poder. La concepción absolutista de la soberanía definió la monarquía absoluta de Luis XIV en la Francia del siglo XVII, pero el término autocrático se aplicaba particularmente al régimen de los zares de Rusia, cuyo poder no estaba condicionado teóricamente por ningún cuerpo intermedio, ley, tradición o usos y costumbres que debieran respetar.

El republicanismo aplica el término autocracia como sinónimo de monarquía («gobierno de uno»), aunque el concepto no es adecuado para designar a las modernas monarquías constitucionales, parlamentarias o limitadas.

Su uso más habitual es como parámetro de participación en el poder político, en contraposición a otros como oligarquía o democracia

La democracia es una estructura de poder construida de abajo hacia arriba; la autocracia organiza al Estado de arriba hacia abajo.  Hermann Heller

 

Democracia

Democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.

La democracia se define también a partir de la clásica clasificación de las formas de gobierno realizada por Platón, primero, y Aristóteles, después, en tres tipos básicos: monarquía (gobierno de uno), aristocracia (gobierno «de los mejores» para Platón, «de los menos», para Aristóteles), democracia (gobierno «de la multitud» para Platón y «de los más», para Aristóteles).1

Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes. Hay democracia participativa cuando se aplica un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas o cuando se facilita a la ciudadanía amplios mecanismosplebiscitarios consultivos. Finalmente, hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo, mediante plebiscitos vinculantes, elecciónes primarias, facilitación de la iniciativa legislativa popular y votación popular de leyes, concepto que incluye la democracia líquida. Estas tres formas no son excluyentes y suelen integrarse como mecanismos complementarios en algunos sistemas políticos, aunque siempre suele haber un mayor peso de una de las tres formas en un sistema político concreto.

No debe confundirse República con Democracia, pues aluden a principios distintos, la república es el gobierno de la ley mientras que democracia significa el gobierno del pueblo…

 

Despotismo

El despotismo fue una forma de gobierno que tenían algunas monarquías europeas del siglo XVIII, en las que los reyes, que seguían teniendo poder absoluto, trataron de aplicar medidas ilustradas, es decir, trataron de educar al pueblo. La frase que sintetiza al despotismo ilustrado es «todo por el pueblo, pero sin el pueblo»…

El déspota ilustrado

El déspota ilustrado pretendía responder a través de sus actos al modelo de “hombre honesto” del siglo XVIII: intelectual, racionalista cultivado, amante de las artes y mecenas de los artistas, e innovador en materia política. Por ello se rodeaba de auténticos filósofos, como Voltaire o Denis Diderot. En este sentido fueron significativos los reinados de Carlos III de España y de José I de Portugal

 

Plutocracia

Plutocracia (del griego πλουτοκρατία, ploutos ‘riqueza’ y kratos ‘poder’) es una síntesis crítica que se hace a la democracia, al sufragio universal y alparlamentarismo, pudiendo enunciarse como un sistema de gobierno en el que el poder lo ostentan quienes poseen las fuentes de riqueza…

La plutocracia, después de haber destruido el poder real por la fuerza bruta con disfraz de democracia, ha comprobado y reducido a la nada esta democracia. El dinero es el que habla, el que imprime, el que radia, el que reina, y los reyes, lo mismo que los jefes socialistas, tienen que acatar sus decretos y aún, por extraña paradoja, que suministrar los fondos para sus empresas y garantizar sus utilidades. Ya no se compra a la democracia: se la embauca.

Bernard Shaw

Suele incluirse como un tipo de oligarquía en su visión clásica promovida por las experiencias en algunas ciudades griegas y ciudades-estado de Italia medieval (Génova, Venecia y Florencia). No hay que confundir la plutocracia con sistemas donde el ejercicio de la ciudadanía está vinculado a una riqueza mínima, correspondiendo en hecho a un supuesto interés para la colectividad, por ejemplo, los sufragios censitarios que exigen una contribución mínima a las finanzas públicas (censo). Estos sistemas no son plutocráticos porque las contribuciones no pasan a fomentar un partido.

Para que la plutocracia sea material la representación es posible que corresponda, aunque no de manera exclusiva, con el viejo modelo de representación de origen iusprivatista:

  • La representación atiende únicamente a aquellos que le apoyaron, no ateniéndose al mandato de la voluntad general.
  • Existe la posibilidad de que el mandatario sea revocado en cualquier momento por voluntad de sus mandantes.
  • Existe la responsabilidad del mandatario ante aquellos que le apoyaron, con obligación de rendir cuentas de su gestión.
  • El carácter limitado y explícito de los poderes de los que dispone el mandatario estará sometido a instrucciones vinculantes de sus mandantes.

Se trata pues de un tipo de mandato imperativo y vinculante que establece un nexo de unión inmediata entre mandante y mandatario. Esta estructura suele aparecer en aquellos sistemas de gobierno en los que aquellos que ostentan el poder político y legislativo son ordenados por el poder económico…

 

Separación de poderes

La separación de poderes o división de poderes (en latín, trias politica) es una ordenación y distribución de las funciones del Estado, en la cual la titularidad de cada una de ellas es confiada a un órgano u organismo público distinto. Junto a la consagración constitucional de los derechos fundamentales, es uno de los principios que caracterizan el Estado de Derecho moderno.

Modernamente la doctrina denomina a esta teoría, en sentido estricto, separación de funciones o separación de facultades, al considerar al poder como único e indivisible y perteneciente original y esencialmente al titular de la soberanía (nación o pueblo), resultando imposible concebir que aquél pueda ser dividido para su ejercicio…

Al momento de su formulación clásica, las funciones del Estado consideradas como necesarias para la protección del ciudadano eran fundamentalmente las de dar las Leyes, la de poner en práctica éstas leyes en forma general y más particularmente, con la finalidad de resolver conflictos y la administración del aparato de gobierno, funciones que durante el Antiguo Régimen eran monopolizadas en la sola entidad de la monarquía absolutista a la cual se le atribuía la práctica del despotismo.

Controles y Contrapesos

Para prevenir que una rama del poder se convirtiera en suprema, y para inducirlas a cooperar, los sistemas de gobierno que emplean la separación de poderes se crean típicamente con un sistema de "checks and balances" (controles y contrapesos). Este término proviene del constitucionalismo anglosajón, pero, como la propia separación de poderes, es generalmente atribuido a Montesquieu. Checks and balances se refiere a varias reglas de procedimiento que permiten a una de las ramas limitar a otra, por ejemplo, mediante el veto que el presidente de los Estados Unidos tiene sobre la legislación aprobada por el Congreso, o el poder del Congreso de alterar la composición y jurisdicción de los tribunales federales. Cada país que emplee la separación de poderes tiene que tener su propio mecanismo de checks and balances; cuanto más se aproxime un país al sistema presidencial, más checks existirán entre las distintas ramas del poder, y más iguales serán en sus poderes relativos.

Los constitucionalistas anglosajones encuentran su origen en la Carta Magna, aplicándose en la práctica en las luchas entre la monarquía y el parlamento en las guerras civiles inglesas del siglo XVII. Montesquieu, en el siglo XVIII, realizó más bien la formulación teórica de lo que los ingleses habían aplicado en la práctica el siglo anterior…

 

judicializar.

1. tr. Llevar por vía judicial un asunto que podría conducirse por otra vía, generalmente política.

politizar.

1. tr. Dar orientación o contenido político a acciones, pensamientos, etc., que, corrientemente, no lo tienen. U. t. c. prnl.

2. tr. Inculcar a alguien una formación o conciencia política. U. t. c. prnl.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Anuncios