Ya han pasado mas de 100 días de labor en la gestión de la nueva administración; ya terminó el tiempo de reacomodo e inició el tiempo de empezar a cumplir las promesas hechas en campaña; ya inició el tiempo de empezar a trabajar por el país, por la Patria, por la Costa Rica que todos queremos.

La gente que votó por el actual Gobierno lo hizo con la esperanza de un cambio; un cambio político, un cambio en la manera de gobernar, un cambio en la forma de hacer las cosas desde el Gobierno; no por politiquería, no por intereses propios, no por los de empresarios, particulares y grupos de poder.

Pero mas que un cambio yo creo que lo que la gente anhelaba era que el Gobierno y por ende el Gobernante volviera a la senda que hizo grande a Costa Rica, a la vía que nos distinguió de los demás países de Centroamérica, al camino que nos convirtió en la Suiza Centroamericana y el cual abandonamos desde que la política dominada por partidos y políticos corruptos y ambiciosos, cuyo único ideal era llegar al poder a servirse del Estado y de la Patria, tomó la ruta del neoliberalismo económico y comercial.

Ese camino seguido por la ambición y la corrupción tanto la política como en la función pública fue el que nos llevó a la deplorable situación en la que se encuentra Costa Rica hoy día; esa vía nos condujo al déficit fiscal, a la crisis de la CCSS, a la falta de infraestructura, al desempleo, a la desigualdad social y económica, a la inseguridad alimentaria, y a otras tantas desgracias sociales y económicas.

Por simplista que parezca, la solución para salir de las crisis (plural) es retomar el camino antiguo, el camino que abandonamos por la ambición de unos cuantos, el camino que nos convirtió en la Suiza Centroamericana.

Y ¿Cuál es ese Camino? el Camino del Estado Solidario; el Camino de Nuestras Instituciones Sociales como la CCSS, nuestras Instituciones Autónomas como el ICE, AyA, el INVU, CNP y Otras, nuestras Empresas Estatales como Recope y Fanal, nuestra Banca Pública, Etcétera; Todas ellas al Servicio del País, de la Ciudadanía; No al servicio de los espurios intereses privados o los de políticos, empresarios e “inversionistas” nacionales o extranjeros (principalmente).

En ese sentido, ¿Qué es entonces lo que se necesita? retomar el camino que abandonamos, pero adaptarlo a los tiempos modernos; o sea, modernizar las instituciones y empresas del Estado para que vuelvan a cumplir la función social para la que fueron creadas, pero bajo la modernidad de hoy día; y deshacernos de las modernas instituciones creadas por la política neoliberal económica y comercial, para satisfacer la necesidades y los negocios privados de políticos, empresarios, comerciantes, etcétera; me refiero al Comex, la Aresep-Sutel, los Consejos del MOPT y Otros similares.

Para que volvamos a tener infraestructura y carreteras modernas de primer nivel; el MOPT debe construirlas, No contratarlas o concesionarlas a empresas privadas.

Para que volvamos a tener un sistema de tuberías, alcantarillado, plantas de tratamiento y recolección de agua potable y de aguas negras y residuales; el AyA debe construirlas, No contratarlas o concesionarlas a empresas privadas.

Para que volvamos a tener un sistema de salud con hospitales de primera y atención rápida para todos los asegurados; la CCSS debe construirlas, No contratarlas o concesionarlas a empresas privadas.

Para que volvamos a tener Escuelas y Colegios en cada rincón del país y para que todos nuestros niños tengan la educación que se merecen; el MEP debe construirlas, No pasarle el negocio a  escuelas y colegios privados.

Para que volvamos a… bueno ya entendieron el asunto. ¡Oh No!

Cuando por motivos de que un determinado proyecto supera la capacidad técnica o económica de un Ministerio como lo sería la construcción de la terminal de muelles del Caribe en Moín; entonces se debe buscar en primera instancia la alianza público-privada, No la concesión como se hizo a APM Terminals.

La alianza público-privada permite que desde un principio, tanto la empresa como el Estado participen de las ganancias que deja la operación del proyecto; de esa forma el Estado puede ir amortizando a la empresa el capital invertido, a la vez que la empresa empezar a recuperar su inversión desde un principio; no hay razón alguna para que el Estado deba sólo pagar y la empresa sólo recibir por un determinado espacio de tiempo.

Eso me lleva a un segundo tema, el Empleo (Generación); si los Ministerios deben construir y desarrollar obra pública, instalar acueductos y tuberías, carreteras y otros, que lógicamente llevan mantenimiento; además construir escuelas, colegios y otros; también, lógicamente, deberán contratar personal, construir instalaciones y talleres para el mantenimiento y la maquinaria y eso, significa empleo, empleo público.

Eso No significa que se deba excluir al empleo privado, todo lo contrario, se le debe incluir, en contrataciones de maquinarias, suministros, materiales, incluso, porque no, de personal; pero de manera temporal, no permanente como lo hacen los Consejos del MOPT; y en total transparencia legal y administrativa.

Otra forma y quizás la mas eficaz de generar empleo es estimular el comercio, la empresa y la producción internos o nacionales; esto es: crear nuevas pymes y mi-pymes nacionales, estimular el comercio y el mercado interno y regional, el agro, la seguridad alimentaria, la construcción nacional, etcétera; todo lo contrario de lo que por años ha hecho el Comex y otras entidades neoliberales económico comerciales nacionales pero al servicio de los intereses extranjeros.

Finalmente, el déficit fiscal, todo lo que hay que hacer para revertirlo ya se ha dicho: controlar el gasto público, invertir en infraestructura, generación de empleo, estimular la producción nacional, convertir el I.V (impuesto de ventas) en I.V.A (impuesto al valor agregado), combatir la evasión fiscal, cobrar efectivamente los impuestos que ya existen, sancionar y cobrar a los evasores, etcétera.

Pero, ¿Qué de eso se ha hecho?

  

 

 

   

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