Dice el Editorial de La Nación en su artículo “Ingresos, gastos y redistribución”; que “Entre el 2004 y el 2013, los ingresos y gastos de los costarricenses crecieron en términos reales, pero la distribución del ingreso entre ricos y pobres se mantuvo.”… Razón por la cual, a criterio del matutino neoliberal “Es necesario mantener tasas de crecimiento real de la producción, altas y sostenidas durante varios años, para reducir el desempleo y provocar incrementos de los salarios reales.”… Y maliciosa y malintencionadamente, aportar algunos datos que en teoría parecen soportar sus afirmaciones

Los ingresos de los costarricenses prácticamente crecieron en todos los niveles, desde los más pobres hasta los segmentos de mayores recursos. El ingreso personal en ese período creció un 23% y el ingreso promedio, descontando el incremento de los precios, un 14%. Los denominados “otros ingresos” crecieron un 90%; las transferencias, un 40%; los salarios brutos, un 20%, y el de los trabajadores independientes, un 15% (en números redondos). Esos niveles de crecimiento real no son nada despreciables y se asocian, en buena medida, con el crecimiento de la producción real, pero también responden a las políticas públicas de gasto e inversión social, incluyendo la política salarial.”… “Un dato curioso es que los niveles de ingresos de los grupos más pobres mejoraron porcentualmente más (27%) que los de los más ricos (22%), y también se registraron mejorías en otros niveles intermedios. Si todos se incrementaron, ¿por qué, entonces, no mejoró la distribución del ingreso? La respuesta es que, precisamente, si todos los niveles de ingreso se incrementan en proporciones relativamente similares durante un cierto período de tiempo, se mantiene la distribución inicial. Efectivamente, la distribución del ingreso se mantuvo casi inalterada en ese período, alrededor de 0,43, medida por el coeficiente de Gini (cuanto más desigual, más se acerca a 1), muy cercana a la media latinoamericana, una de las regiones más desiguales del mundo.”…

Maliciosa y malintencionadamente, porque si comparamos la realidad y la escala de las cosas, nos damos cuenta de que en proporción, los datos nos muestran otra realidad ¡La Contraria! O sea, la “Desigualdad se ensancha cada vez más

“En nuestro país el 20% de los hogares con menos recursos reciben un ingreso mensual promedio, por persona, de ¢50.491. De manera que, si es una familia de cuatro personas, sobreviven con casi ¢202.000 al mes. En el otro extremo, el 20% de los hogares con mayores ingresos, reciben, en promedio, por persona, ¢913.175 por mes. Si se trata de un hogar de cuatro personas, tienen un ingreso de ¢3.652.700. De esta forma, el ingreso promedio por persona de las familias con mayores recursos es 18 veces mayor respecto a las que tienen más necesidades. Esta brecha se ha ido ensanchando desde el 2010 en que las cifras son comparables según el indicador para medir dicha desigualdad, llamado “Coeficiente de Gini”.”…

Y es que hablando del Coeficiente de Gini; el mismo artículo nos proporciona un dato muy interesante (aparte de que la brecha se ha ido ensanchando desde el 2010); “En el 2012 el coeficiente de Gini fue de 0,518.”… No alrededor de 0,43.

Y es que “un dato curioso” es que los niveles del Coeficiente de Gini durante el mismo periodo que señala el Editorial de La Nación, se han mantenido alrededor de 0.5; tal y como lo señala la propia fuente “GINI index in Costa Rica(WORLD BANK INDICATORS – COSTA RICA – INCOME DISTRIBUTION) y otro “dato curioso” es que a partir del 2010 superó el 0,5 y va en aumento; tal y como lo confirma “Costa Rica es el país donde más creció la desigualdad por hogar y salario en América Latina

Cambios en el Coeficiente de Gini sobre salarios”

“En el lapso 2000-2010 Costa Rica se convirtió en una de las tres economías donde la desigualdad en el ingreso de los hogares y en los salarios aumentó, junto con Uruguay y Honduras. La desigualdad del ingreso por hogar (medida por el coeficiente de Gini) cayó en 12 de 15 países de América Latina un 4% en promedio, mientras que en Costa Rica aumentó en igual porcentaje, siendo el país con más incremento, indicó el reporte del Banco Mundial "Perspectivas 2012: Empleo"…

Y es que si comparamos el ingreso promedio 18 a 20 veces mayor del 20% de mayor ingreso contra el 20% de menor ingreso; entonces proporcional y matemáticamente, resulta que, los niveles de ingresos de los grupos más pobres mejoraron porcentualmente un 27%; en tanto que, los que los de los más ricos 20×22% = 440%; ¿Qué curioso verdad?… O ¡Malintencionado quizás!

Y es que ese comportamiento del Gobierno Neoliberal y de quienes defienden el neoliberalismo económico y comercial a capa y espada; No es nada nuevo, ya desde el 2011 el “Estado de la Nación: “Costa Rica nunca había tenido tantos pobres” lo ha venido señalando

“Costa Rica nunca había tenido tantos pobres en su historia, como en este momento.Así de clara y contundente es la realidad que desnuda el decimoctavo Informe del Estado de la Nación, basado en datos de la Encuesta Nacional de Hogares 2011. Mientras la economía del país crece levemente y la población aumenta, la sociedad está en problemas. Es la conclusión general de Jorge Vargas, director a.i. del Programa Estado de la Nación. La afirmación se observa en el apartado de pobreza, condición que en los últimos 15 años se ha estancado.”…

Es más, el último Informe Sobre el Estado de la Nación lo vuelve a confirmar “Presentan XIX Informe del Estado de la Nación”; “Continúa retroceso en desarrollo humano”.

“La radiografía que ofrece el Informe del Estado de la Nación acerca de la realidad nacional año a año se acompañó este 2013 del análisis de trece mitos que recogen varias visiones del país para lograr una deliberación pública de mayor calidad. Se acompaña además de un retrato político poco favorable para la actual campaña electoral. Estos hallazgos del Decimonoveno Informe del Estado de la Nación fueron presentados anoche en el Consejo Nacional de Rectores (CONARE)”…

Dichos mitos son los siguientes:

1. "La política social no tiene efectos sobre la pobreza. La distribución del ingreso y el acceso a mejores oportunidades, debido a la burocracia y la ineficiencia".
2. "La pobreza afecta siempre a la misma población y es una condición que solo puede superarse con mejores políticas sociales".
3. "Costa Rica tiene una población altamente educada y calificada".
4. "Se requiere más tiempo para que los beneficios se distribuyan al resto de la economía".
5. "La creciente desigualdad de ingresos en Costa Rica es producto de una tendencia mundial".
6. "La mayoría de la población trabajadora tiene empleos formales, en los que se respetan todas las garantías laborales".
7. "Mejorar la eficiencia y contener el gasto público son suficientes para garantizar la sostenibilidad y la solvencia del Estado".
8. "Crear áreas protegidas y recuperar bosque hace a Costa Rica un país ambientalmente sostenible".
9. "Costa Rica es un país de energías limpias".
10. "Los conflictos por la tierra se dan sólo en zonas privadas, pues las áreas protegidas están consolidadas".
11. "El deterioro de la representación política es causado por el sistema multipartidista".
12. "Aprobado más leyes se solucionan los problemas del país".
13. "El actual diseño institucional del Estado no contiene mecanismo para la buena relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo"…

Es más, según el más reciente estudio publicado por la firma Wealth X, con sede en Singapur; “En Costa Rica hay 100 personas que no son millonarias, sino multimillonarias”, confirmando que “Crece la desigualdad del ingreso en Costa Rica”; y que la desigualdad económica (y social) es cada vez mayor.

“De acuerdo con el estudio, Costa Rica pasó de tener 85 personas con más de $30 millones en el 2012 a 100 en el presente año. Juntas, esas 100 personas, amasan –en conjunto – $14.000 millones, una tercera parte del PIB del país, calculado en $45 mil millones. Este monto es $2.000 millones mayor al reporte del 2012. Es decir, en promedio cada uno de ellos ,en este territorio de 51.100 km2, tendría $140 millones a su haber. Algo así como tener dinero para construir cerca de ocho centros para el tratamiento del cáncer, como el que la Caja de Seguro Social inauguró en agosto pasado a un costo de $18 millones.”…

Conclusiones:

“Costa Rica es de los países en donde más ha aumentado la desigualdad social en toda América Latina.”

“Existe una evolución contradictoria al observar una Costa Rica modernizada gracias al impulso exportador, con un crecimiento económico moderado y una reciente pero vulnerable estabilidad monetaria.”

“Cada vez le es más difícil generar oportunidades de empleo decente para amplios segmentos de la población, en la que se identifica una ampliación de las brechas sociales, un debilitamiento de la gestión ambiental y también un deterioro de la labor política.”

“280.000 hogares están en condiciones de pobreza, eso representa un 20.6% del total de familias en Costa Rica, además que la pobreza extrema se ubica en un 6.3%.”

“La tasa de desempleo es del 7.8% y el mayor impacto se da en la población femenina, en las poblaciones de las regiones Chorotega y Pacífico Central, y en las personas jóvenes.”

“Las mujeres, los jóvenes de 15 a 24 años y los migrantes no nicaragüenses son los grupos más vulnerables.”

“Cuando el o la trabajadora termina la secundaria sus posibilidades de encontrar un trabajo crecen y continúan aumentando mientras se mantenga en el sistema educativo universitario.”

“Lamentablemente mitos acerca del país que somos alimentan las visiones parciales de Costa Rica, mitos que nos han llevado por décadas a hacer lo mismo esperando obtener resultados distintos, son prejuicios que simplifican la realidad, gobiernan nuestros comportamientos y nos desenfocan, nos llevan permanentemente a aplazar decisiones”, estimó el Dr. Jorge Vargas Cullel, director adjunto del Programa Estado de la Nación.

Conclusiones Finales:

“Costa Rica va en la dirección contraria, o sea, que los ricos ganan más y los pobres cada vez menos, esto genera brechas y no permite que ciertos grupos de la ciudadanía mejoren sus condiciones de vida”

“Pese a que hay importantes factores para un desarrollo igualitario, estamos desaprovechando las oportunidades y avanzamos hacia un país más desigual, a eso no se le puede llamar desarrollo, puede haber crecimiento económico pero no tenemos un desarrollo con equidad.”

“Hay que tomar decisiones que desemboquen en un cambio caracterizado por la solidaridad.”

“Es tiempo de hacer cambios, el modelo que hemos tenido no ha dado resultado, no hay duda de eso, debemos entre todos trabajar para sacar esto adelante porque el país está en problemas.”

A lo que yo debo agregar

Costa Rica se estanca entre la lucha de dos visiones y los mitos que la amarran”; Mito: “La creciente desigualdad en Costa Rica es producto de una tendencia mundial.”

Es la Falacia del crecimiento económico sostenido.

No “Es necesario mantener tasas de crecimiento real de la producción, altas y sostenidas durante varios años, para reducir el desempleo y provocar incrementos de los salarios reales.”

Sí es necesario poner atenció a las conclusiones finales del Informe sobre el Estado de la Nación, para corregirlas y solventarlas, en el mejor plazo posible; pero sin olvidar, ni dejar de lado, que son soluciones de largo plazo, a las que debe dárseles continuidad, de lo contrario, retrocederán en su camino como el cangrejo.

Lo más irónico del asunto es que, sin querer queriendo, otro Editorial de La Nación señala el camino y las causas correctas de “La estancada lucha contra la pobreza” ; al decir

“Los recursos destinados a combatir la pobreza crecen de manera consistente, pero los índices no mejoran. El país está condenado, desde hace muchos años, a tener a una quinta parte de su población en condiciones deplorables, no importa el aumento en el gasto de los programas sociales. El tema no es novedoso y se le han dedicado importantes y esclarecedores estudios a lo largo del tiempo. En el 2006, Juan Diego Trejos, investigador de la Universidad de Costa Rica y la Academia de Centro América, adoptó una pregunta, a manera de título, para un extenso análisis del problema: “¿A quién beneficia el gasto social?”. La respuesta fue sorprendente…

 

 

Ingresos, gastos y redistribución EDITORIAL, La Nación

La encuesta nacional de ingresos y gastos dada a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la semana pasada, revela aspectos importantes de la realidad costarricense. En la década comprendida entre el 2004 y el 2013, los ingresos y gastos de los costarricenses crecieron en términos reales, pero la distribución del ingreso entre ricos y pobres se mantuvo. ¿Podrían considerarse los resultados como un fracaso? La respuesta es “no”. Más bien, es al contrario: la sociedad como un todo se ha beneficiado, pero siempre hay espacio para mejorar.

Los ingresos de los costarricenses prácticamente crecieron en todos los niveles, desde los más pobres hasta los segmentos de mayores recursos. El ingreso personal en ese período creció un 23% y el ingreso promedio, descontando el incremento de los precios, un 14%. Los denominados “otros ingresos” crecieron un 90%; las transferencias, un 40%; los salarios brutos, un 20%, y el de los trabajadores independientes, un 15% (en números redondos). Esos niveles de crecimiento real no son nada despreciables y se asocian, en buena medida, con el crecimiento de la producción real, pero también responden a las políticas públicas de gasto e inversión social, incluyendo la política salarial.

Ese ingreso real, altamente influido por las transferencias públicas, incrementó el bienestar de la mayoría, que es uno de los fines esenciales de la política económica. Con mayores ingresos, los ciudadanos pudieron consumir el mismo porcentaje en bienes esenciales de alimentación y vivienda, pero, además, dedicar parte de sus remuneraciones a satisfacer otras necesidades importantes como educación, adquisición de bienes y servicios de diversa índole, incluyendo transporte y comidas fuera del hogar, a pesar de que las estadísticas de pobreza no lo reflejen adecuadamente.

Un dato curioso es que los niveles de ingresos de los grupos más pobres mejoraron porcentualmente más (27%) que los de los más ricos (22%), y también se registraron mejorías en otros niveles intermedios. Si todos se incrementaron, ¿por qué, entonces, no mejoró la distribución del ingreso? La respuesta es que, precisamente, si todos los niveles de ingreso se incrementan en proporciones relativamente similares durante un cierto período de tiempo, se mantiene la distribución inicial. Efectivamente, la distribución del ingreso se mantuvo casi inalterada en ese período, alrededor de 0,43, medida por el coeficiente de Gini (cuanto más desigual, más se acerca a 1), muy cercana a la media latinoamericana, una de las regiones más desiguales del mundo.

Si bien la distribución del ingreso se mantuvo (permaneció la misma desigualdad relativa), por lo menos se revirtió la tendencia creciente que llevaba antes. Anotar que los ingresos de los más pobres crecieron en esa década ligeramente más que el ingreso total de los más ricos es, en sí, un logro importante. Pero, claro, eso no debe contentarnos, pues lo ideal es que la diferencia entre ricos y pobres sea cada vez menor para consolidar una sociedad más igualitaria, pero con crecientes niveles de ingreso. ¿Qué se requiere para lograrlo? La respuesta es más fácil de decir que de implementar.

Se requiere, en primer término, mantener tasas de crecimiento real de la producción, altas y sostenidas durante varios años, no solo para reducir el desempleo, aún elevado, sino para provocar incrementos de los salarios reales (asumiendo una política migratoria que no aumente desmedidamente la oferta de trabajadores), motivados por incrementos de la producción y productividad, y no por exigencias administrativas. También se requiere replantear la política fiscal para hacer la tributación más equitativa y mejorar la calidad de los gastos sociales para hacerlos más efectivos y focalizados. Y se impone revisar los salarios de los servidores públicos, mucho más elevados que los de sus contrapartes del sector privado. Además, es necesario mejorar las condiciones del sector productivo privado para que compita más eficazmente con los productos del exterior (y en el exterior), reducir el precio de los servicios públicos, controlar las cargas sociales, aumentar la inversión estatal y municipal, y, sobre todo, manejar más eficazmente la inflación para proteger los niveles de ingresos de los trabajadores costarricenses, sin incurrir en la tentación de aumentarla para pretender mejorar por esa vía el crecimiento de la producción.

Es, como se puede notar, toda una agenda de reformas estructurales para el próximo Gobierno.

Impacto redistributivo de la inversión social

El decimosexto informe Estado de la Nación señala que la inversión social pública mitiga la pobreza y disminuye la desigualdad de ingresos. Sin embargo, estos positivos efectos no alcanzan para compensar las desigualdades generadas en la economía real. El impacto redistributivo de esta inversión es creciente en comparación con veinte años atrás, por lo que no puede atribuirse el aumento de la desigualdad a un debilitamiento de la acción pública en este campo.

La inversión social puede considerarse como un ingreso en especie de los hogares, que complementa las retribuciones que ellos obtienen por el trabajo, los dividendos y otras rentas. Estos últimos se denominan técnicamente ingresos autónomos y se generan en la economía real. En el 2009, la inversión social redujo la desigualdad en los ingresos autónomos en casi trece puntos porcentuales. Sin inversión social seríamos parecidos a muchos países de América Latina, que están entre los más desiguales del mundo. Luego de incluir el efecto de la inversión en salud, educación, vivienda y seguridad social, nuestro nivel de desigualdad se acerca más al de varios países europeos.

En 1990, la ISP disminuyó en seis puntos porcentuales la desigualdad en los ingresos autónomos; en 2002, la redujo nueve puntos. Sin embargo, aunque la ISP era menos efectiva antes, en algunos años alcanzaba para revertir el aumento en la desigualdad. En cambio, en el 2009 no fue suficiente para lograr el mismo resultado. En este último año, la economía real generó desigualdades tan amplias que los mayores niveles de inversión social no lograron compensar.

Crecimiento. Un dato positivo del año pasado fue que, pese a las severas restricciones fiscales, la inversión social pública creció aunque a un ritmo menor que el de años previos. Hubo una decisión política de aumentarla como parte del plan para mitigar el impacto social de la crisis. Ello contrasta con lo sucedido a mediados de la década cuando la preocupación por controlar el déficit de las finanzas públicas privó sobre la protección de la ISP real.

Muchos de los logros alcanzados por Costa Rica en equidad social se deben en buena medida a una inversión social pública sostenida en el tiempo, particularmente a los programas de carácter universal como la educación pública y los servicios de salud. El Estado de la Nación ha comprobado que estos programas tienen los mayores efectos progresivos, es decir, que llegan más a los hogares de menores ingresos.

¿Cómo garantizar la sostenibilidad financiera de la inversión social pública, en un contexto futuro de mayor restricción fiscal? Este desafío resulta clave para lograr un aumento en la productividad de nuestra economía, basado en reducciones sostenidas de la desigualdad ligada a una mejora de la calificación de la mano de obra y la calidad de vida de la población. Con todo, ello no será suficiente: será necesario complementarla con acciones en la economía real, particularmente con esfuerzos para fomentar los encadenamientos –sociales, fiscales y productivos– entre la población y los sectores más dinámicos y modernos de la economía.

La estancada lucha contra la pobreza EDITORIAL, La Nación

Los recursos destinados a combatir la pobreza crecen de manera consistente, pero los índices no mejoran. El país está condenado, desde hace muchos años, a tener a una quinta parte de su población en condiciones deplorables, no importa el aumento en el gasto de los programas sociales.

El tema no es novedoso y se le han dedicado importantes y esclarecedores estudios a lo largo del tiempo. En el 2006, Juan Diego Trejos, investigador de la Universidad de Costa Rica y la Academia de Centro América, adoptó una pregunta, a manera de título, para un extenso análisis del problema: “¿A quién beneficia el gasto social?”. La respuesta fue sorprendente.

No todo el elevado gasto social de Costa Rica beneficia a los menos afortunados y buena parte lo disfrutan personas alejadas de la pobreza. Un ejemplo son las pensiones de Hacienda. El régimen no contributivo de la Caja Costarricense de Seguro Social cumple fines indiscutiblemente redistributivos, porque crea ingresos para sectores de la población que quedarían desamparados en la ancianidad, pero los regímenes de privilegio producen efectos regresivos. Sus beneficiarios no pertenecen a los sectores menos favorecidos. Sin embargo, participan con fuerte impacto en el gasto social.

También vale el ejemplo de las universidades estatales, donde alumnos salidos de costosos colegios privados cursan estudios por una fracción de su valor real. Esos costos de matrícula son regresivos, al contrario de los programas de nutrición, comedores escolares y las escuelas públicas.

Otros estudios han revelado el porcentaje del dinero destinado a gastos sociales que no llega a las poblaciones meta, pues queda atrapado en la frondosa burocracia desarrollada para combatir la pobreza. Pese a los esfuerzos para mejorar la calidad de los registros de la población necesitada, todavía hay deficiencias, duplicación de esos esfuerzos y contradicciones entre las decenas de instituciones y programas encargados de combatir la pobreza. Nadie sabe a ciencia cierta cuánto capital invertido llega finalmente a sus destinatarios.

En el 2010, Ronulfo Jiménez y Víctor Hugo Céspedes, investigadores de la Academia de Centroamérica, publicaron el estudio Hacia el fortalecimiento de las políticas de combate a la pobreza en Costa Rica , en el que hicieron un inventario de los 34 principales programas alineados con ese objetivo, bajo la regencia de 22 instituciones.

El Informe sobre el Estado de la Nación también ha señalado la dispersión de las políticas universales y selectivas, que no comparten bases de datos y, en consecuencia, duplican esfuerzos o seleccionan beneficiarios ayunos de las condiciones estipuladas para recibir ayuda.

Según Natalia Morales, investigadora del Estado de la Nación, los recursos destinados a combatir la pobreza alcanzarían si se corrigieran la descoordinación y la duplicación. Costa Rica es una de las naciones latinoamericanas con más inversión social, pero la reducción de la pobreza no es proporcional al gasto.

Juan Diego Trejos, del Instituto de Investigación en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, añade al complejo panorama la dificultad enfrentada por los más necesitados para obtener ayuda en virtud del desconocimiento de los programas o su ubicación en lugares apartados, donde el acceso a las oficinas públicas se hace mucho más difícil.

El camino para mejorar los efectos de la inversión en la lucha contra la pobreza está claramente señalado por los estudiosos del tema, pero, en palabras de Natalia Morales, cada cuatro años, el nuevo Gobierno pone en práctica su plan “estrella”, crea otros programas y da marcha atrás a los logros de la Administración anterior. Mientras tanto, la esencial reestructuración del sector social y el desarrollo de los registros indispensables para identificar a los necesitados quedan como tareas pendientes. Ojalá que el Gobierno que está a punto de comenzar decida poner fin a ese círculo vicioso.

Desigualdad se ensancha cada vez más

En nuestro país el 20% de los hogares con menos recursos reciben un ingreso mensual promedio, por persona, de ¢50.491.

De manera que, si es una familia de cuatro personas, sobreviven con casi ¢202.000 al mes.

En el otro extremo, el 20% de los hogares con mayores ingresos, reciben, en promedio, por persona, ¢913.175 por mes.

Si se trata de un hogar de cuatro personas, tienen un ingreso de ¢3.652.700.

De esta forma, el ingreso promedio por persona de las familias con mayores recursos es 18 veces mayor respecto a las que tienen más necesidades.

Esta brecha se ha ido ensanchando desde el 2010 en que las cifras son comparables según el indicador para medir dicha desigualdad, llamado “Coeficiente de Gini”.

En el 2010 hubo un cambio en la metodología de la Encuesta de Hogares que hace que los datos del 2010 no sean comparables con los de años anteriores. Con la anterior metodología también la tendencia en la desigualdad era al alza.

“El coeficiente de Gini es un indicador utilizado para medir la desigualdad del ingreso de los hogares en una sociedad. Adopta valores que oscilan entre cero y uno. Cuando su valor se acerca a uno, muestra que existe una mayor concentración del ingreso”, explicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos en su documento de resultados generales de la encuesta.

En el 2012 el coeficiente de Gini fue de 0,518.

Por región, la Chorotega y la Brunca, que son también las más pobres, fueron las que presentaron la mayor desigualdad, aunque en la Brunca hubo una mejora.

Las tendencias, según comentó Natalia Morales, investigadora del programa Estado de la Nación, son preocupantes.

De acuerdo con el decimoctavo informe sobre el Estado de la Nacion, este incremento en la desigualdad ocurre en una época de crecimiento de los ingresos, es decir, en un periodo de buen desempeño económico.

En el 2012, a diferencia del 2011, los ingresos del 20% de los hogares de menos recursos sí crecieron y lo hicieron en un 1,6% en términos reales.

Algunas de las razones que explican este resultado es que los hogares de menores ingresos se caracterizan por tener más personas, menos trabajadores por hogar y, además, con una menor escolaridad respecto a los hogares de mayores ingresos. Esto incide en que ganen menos y deban distribuir sus ingresos eso entre más personas.

Costa Rica es el país donde más creció la desigualdad por hogar y salario en América Latina
Cambios en el Coeficiente de Gini sobre salarios

Cambios en el Coeficiente de Gini sobre salarios

En el lapso 2000-2010 Costa Rica se convirtió en una de las tres economías donde la desigualdad en el ingreso de los hogares y en los salarios aumentó, junto con Uruguay y Honduras.

La desigualdad del ingreso por hogar (medida por el coeficiente de Gini) cayó en 12 de 15 países de América Latina un 4% en promedio, mientras que en Costa Rica aumentó en igual porcentaje, siendo el país con más incremento, indicó el reporte del Banco Mundial "Perspectivas 2012: Empleo".

El coeficiente de Gini es un indicador que mide la desigualdad otorgando un puntaje entre 0 y 1, donde uno es la mayor desigualdad.

Algunas de las razones por las cuales se disminuyó esta desigualdad en 12 países son los programas de transferencia recursos públicos, los sistemas de pensiones no contributivas e inclusive la transición generacional.

La mejora en los ingresos por hogares se debe que ladesigualdad de salarios también disminuyó en 12 países, excepto en Costa Rica y Perú. El promedio de las economías medidas indica una baja de 4,2 puntos del Coeficiente de Gini, mientras que en Costa Rica aumentó dos puntos Gini.

En constraste, un informe de la Cepal presentado este lunes reveló que, tanto el empleo formal como los salarios, han crecido en Costa Rica este año, lo que indica que se da crecimiento pero no igualitario.

Estado de la Nación: “Costa Rica nunca había tenido tantos pobres”

País alcanza máximo de pobreza.

País alcanza máximo de pobreza.

Costa Rica nunca había tenido tantos pobres en su historia, como en este momento. Así de clara y contundente es la realidad que desnuda el decimoctavo Informe del Estado de la Nación, basado en datos de la Encuesta Nacional de Hogares 2011.

Mientras la economía del país crece levemente y la población aumenta, la sociedad está en problemas. Es la conclusión general de Jorge Vargas, director a.i. del Programa Estado de la Nación. La afirmación se observa en el apartado de pobreza, condición que en los últimos 15 años se ha estancado.

El Estado no logra disminuir la proporción de personas pobres, que se mantiene alrededor del 20% y que en el 2011 afectó al 21,6% de los hogares costarricenses. Si bien el porcentaje es regular, debido al crecimiento de la población 1.140.435 personas son pobres, cifra máxima en la historia del país. De ellos, 336.305 viven en condiciones de pobreza extrema.

Pero el aspecto más alarmante, es que casi la mitad de los pobres, el 45%, son niños y adolescentes.

Una Costa Rica desigual

La desigualdad también aumenta año con año. Aunque en promedio el ingreso de los hogares creció, a los más pobres les va peor. En el 20% de la población más pobre, el ingreso disminuyó en un 7,2%. Es decir, si en el 2010 una persona pobre ganaba 72.000 colones por mes, en el 2011 ganó 66.816 colones por el mismo mes de trabajo.

Pero a los ricos les va mejor. El ingreso promedio del 10% más adinerado es 23 veces más rico que el ingreso del 10% más pobre.

Esto tiene que ver con el aumento del coeficiente de Gini, estadística que mide la desigualdad en los ingresos de un país. En Costa Rica, pasó de 0,508 en el 2010, a 0,515 en el 2011. El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en una escala en la cual 0 corresponde con la perfecta igualdad, y 1 con una desigualdad absoluta (una persona tiene todos los ingresos).

Presentan XIX Informe del Estado de la Nación

Presentación oficial del informe.Presentación oficial del informe.

La radiografía que ofrece el Informe del Estado de la Nación acerca de la realidad nacional año a año se acompañó este 2013 del análisis de trece mitos que recogen varias visiones del país para lograr una deliberación pública de mayor calidad. Se acompaña además de un retrato político poco favorable para la actual campaña electoral. Estos hallazgos del Decimonoveno Informe del Estado de la Nación fueron presentados anoche en el Consejo Nacional de Rectores (CONARE).

La presentación oficial estuvo a cargo del director a.i. del Programa del Estado de la Nación (PEN), Jorge Vargas Cullel, en una ceremonia celebrada en las instalaciones del CONARE con la presencia de autoridades universitarias, académicos, representantes del gobierno y de partidos políticos, así como público en general.

En su exposición, Vargas Cullel pasó brevemente por los principales hallazgos de la investigación. Al encontrarse el país en medio de la efervescencia política, el investigador se refirió al desfavorable contexto político en que se desarrolla la actual campaña electoral, con los débiles vínculos entre la ciudadanía y los partidos políticos, el desinterés de las regiones del país en la participación electoral y un agudo incremento en la insatisfacción ciudadana con la democracia, sus instituciones y la gestión del gobierno.

"El fuerte deterioro en los pilares de la cultura política costarricense da lugar al contexto más desfavorable para una elección desde que existen registros sobre el tema, situación que acentúa la fragilidad del mandato que saldrá de las urnas y la incertidumbre sobre el rumbo del país", dicta la investigación.

Resultados como los anteriores, fueron explicados por Vargas Cullel ante los rectores Luis Guillermo Carpio Malavasi (Universidad Estatal a Distancia y actual presidente del CONARE); Sandra León Coto (Universidad Nacional), Julio Calvo Alvarado (Instituto Tecnológico) y Roberto Salom (rector a.i. de la Universidad de Costa Rica).

Asimismo, estuvo presente la defensora de los Habitantes, Ofelia Taitelbaum. Cabe recordar que la Defensoría de Habitantes forma parte del grupo consultivo.

En sus contenidos, el nuevo estudio cuestiona trece "verdades" sobre política, economía, sociedad y gestión ambiental. Con estos trece mitos, se desmitifican problemas sensibles y se ofrecen nuevas perspectivas desde las cuales pensar estrategias y políticas para enfrentar los desafíos del país, señala.

"La refutación de los mitos no se efectúa con el ánimo de promocionar una teoría alterna sobre el desarrollo del país. El propósito es otro: identificar conexiones de juicio que obliguen a examinar supuestos y prejuicios, y ayuden a una deliberación pública de mayor calidad", agrega el documento.

Conferencia de prensa.Conferencia de prensa.

Asimismo, advierte que "los mitos persistentes acerca de país que somos han llevado a la sociedad costarricense por décadas a hacer lo mismo esperando obtener resultados distintos. Estos mitos no nacen del desconocimiento de los contornos básicos de nuestra realidad. Por el contrario, hace tiempo que las y los costarricenses sabemos que el nuestro es un país de renta media, con alto nivel de desarrollo social y una democracia estable, que, sin embargo, no logra articular respuestas para cambiar la tendencia de lentos e inciertos progresos en desarrollo humano".

Dichos mitos son los siguientes:

1. "La política social no tiene efectos sobre la pobreza. La distribución del ingreso y el acceso a mejores oportunidades, debido a la burocracia y la ineficiencia".
2. "La pobreza afecta siempre a la misma población y es una condición que solo puede superarse con mejores políticas sociales".
3. "Costa Rica tiene una población altamente educada y calificada".
4. "Se requiere más tiempo para que los beneficios se distribuyan al resto de la economía".
5. "La creciente desigualdad de ingresos en Costa Rica es producto de una tendencia mundial".
6. "La mayoría de la población trabajadora tiene empleos formales, en los que se respetan todas las garantías laborales".
7. "Mejorar la eficiencia y contener el gasto público son suficientes para garantizar la sostenibilidad y la solvencia del Estado".
8. "Crear áreas protegidas y recuperar bosque hace a Costa Rica un país ambientalmente sostenible".
9. "Costa Rica es un país de energías limpias".
10. "Los conflictos por la tierra se dan sólo en zonas privadas, pues las áreas protegidas están consolidadas".
11. "El deterioro de la representación política es causado por el sistema multipartidista".
12. "Aprobado más leyes se solucionan los problemas del país".
13. "El actual diseño institucional del Estado no contiene mecanismo para la buena relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo"…

Continúa retroceso en desarrollo humano
Estado de la Nación Desigualdad y Pobreza

En comparación con los hogares no pobres, el Informe señala que los hogares pobres tienen más miembros, 3.9 contra 3.3; mayor porcentaje de jefatura femenina, 38.9% versus 33.5%; menos años de educación formal, 6.3 contra 9.1 años; y una alta tasa de desempleo, 21.6% ante 5.3% (foto Anel Kenjekeeva).

La sociedad costarricense ha aplicado por décadas un mismo estilo de directrices políticas, económicas y sociales en procura de revertir los altos índices de pobreza, inseguridad y desigualdad, pero el resultado es el mismo e inclusive peor.

Según revela el XIX Informe Estado de la Nación, publicado el martes 12 de noviembre, Costa Rica es de los países en donde más ha aumentado la desigualdad social en toda América Latina.

En el primer capítulo del Informe, en el apartado de Valoración General, los responsables del estudio afirman que existe una evolución contradictoria al observar una Costa Rica modernizada gracias al impulso exportador, con un crecimiento económico moderado y una reciente pero vulnerable estabilidad monetaria.

Al mismo tiempo destacan que es una sociedad a la que cada vez le es más difícil generar oportunidades de empleo decente para amplios segmentos de la población, en la que se identifica una ampliación de las brechas sociales, un debilitamiento de la gestión ambiental y también un deterioro de la labor política.

Las conclusiones del presente Informe son especialmente pertinentes ya que estamos a las puertas de unas elecciones presidenciales y legislativas que se realizarán en febrero próximo.

Jorge Vargas Cullel XIX Informe Estado Nación

El Dr. Jorge Vargas Cullel, director adjunto del Informe Estado de la Nación, dijo que se necesita un diálogo urgente entre todos los actores de la economía del país para encontrar soluciones consensuadas (foto Anel Kenjekeeva).

“Lamentablemente mitos acerca del país que somos alimentan las visiones parciales de Costa Rica, mitos que nos han llevado por décadas a hacer lo mismo esperando obtener resultados distintos, son prejuicios que simplifican la realidad, gobiernan nuestros comportamientos y nos desenfocan, nos llevan permanentemente a aplazar decisiones”, estimó el Dr. Jorge Vargas Cullel, director adjunto del Programa Estado de la Nación.

Este experto señaló además que si seguimos presos de los mitos “crecerán árboles en los huecos de las calles y terminaremos por encontrarle un uso para las próximas generaciones para disimular el problema de origen”.

Pobreza y desempleo

Algunos de los indicadores a los que hace referencia el Informe son que cerca de 280.000 hogares están en condiciones de pobreza, eso representa un 20.6% del total de familias en Costa Rica, además que la pobreza extrema se ubica en un 6.3%.

Asimismo la tasa de desempleo es del 7.8% y el mayor impacto se da en la población femenina, en las poblaciones de las regiones Chorotega y Pacífico Central, y en las personas jóvenes.

Mesa principal presentación Estado de la Nación

La Defensoría de los Habitantes y las cuatro universidades públicas reunidas en CONARE son las encargadas de sustentar el Programa Estado de la Nación, a ellos se une el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (foto Anel Kenjekeeva).

“Llevamos casi 20 años con la pobreza estancada al 20% y hoy nos enfrentamos a un gran problema, la desigualdad: Latinoamérica es la región más desigual del mundo pero de 1990 al 2013 los países han venido disminuyéndola, mientras Costa Rica va en la dirección contraria, o sea, que los ricos ganan más y los pobres cada vez menos, esto genera brechas y no permite que ciertos grupos de la ciudadanía mejoren sus condiciones de vida”, comentó el M.Sc. Steffan Gómez Campos, experto en ciencias políticas y uno de los principales investigadores del Informe.

Para Gómez Campos, la política social dirigida a reducir la desigualdad y la pobreza implica entender la problemática por la que atraviesan los sectores implicados, por ejemplo, aquellas madres jóvenes que necesitan una solución para el cuido de sus hijos para poder ir a trabajar y estudiar.

Ahondando un poco más en el indicador de desempleo mencionado anteriormente se encuentra que las mujeres, los jóvenes de 15 a 24 años y los migrantes no nicaragüenses son los grupos más vulnerables.

Así es como un extranjero tiene casi tres veces más probabilidad de estar sin trabajo que un costarricense, mientras que un joven tiene 2.7 veces más probabilidad de estar desempleado que un adulto de 35 años o más.

El Informe advierte que solamente cuando el o la trabajadora termina la secundaria sus posibilidades de encontrar un trabajo crecen y continúan aumentando mientras se mantenga en el sistema educativo universitario.

CONARE Presentación Informe

El auditorio del CONARE sirvió como escenario para la presentación del XIX Informe Estado de la Nación el pasado martes 12 de noviembre, allí se hicieron presentes políticos, académicos, comunicadores y público en general (foto Anel Kenjekeeva).

Para el vicerrector de Acción Social y rector interino de la Universidad de Costa Rica (UCR), el M.Sc. Roberto Salom Echeverría, Costa Rica está ante una encrucijada y se deben tomar acciones para evitar una debacle.

“Pese a que hay importantes factores para un desarrollo igualitario, estamos desaprovechando las oportunidades y avanzamos hacia un país más desigual, a eso no se le puede llamar desarrollo, puede haber crecimiento económico pero no tenemos un desarrollo con equidad. Es un gran reto que debemos asumir todas y todos porque si ponemos en la balanza lo positivo y lo negativo pesa más esto último”, advirtió Salom Echeverría.

Ante este panorama tan desigual, la actual defensora de los Habitantes, Ofelia Taitelbaum Yoselewich, pide a las y los costarricenses hacer conciencia sobre el rumbo que lleva el país y a tomar decisiones que desemboquen en un cambio caracterizado por la solidaridad.

“No logramos que los índices económicos de la macroeconomía bastante estables logren llegar a la población, tenemos una sociedad desigual y si la comparamos con el resto de América Latina es a la que más mal le ha ido. Me parece que es tiempo de hacer cambios, el modelo que hemos tenido no ha dado resultado, no hay duda de eso, debemos entre todos trabajar para sacar esto adelante porque el país está en problemas”, indicó Taitelbaum Yoselewich.

El Programa Estado de la Nación reúne a un grupo de especialistas en diferentes campos y está auspiciado por el Consejo Nacional de Rectores (CONARE), la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad Estatal a Distancia (UNED), la Defensoría de los Habitantes y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Crece la desigualdad del ingreso en Costa Rica

Costa Rica es el país de Centroamérica con la menor cantidad de multimillonarios.

Costa Rica es el país de Centroamérica con la menor cantidad de multimillonarios. CRH.

En Costa Rica hay 100 personas que no son millonarias, sino multimillonarias, según el más reciente estudio publicado por la firma Wealth X, con sede en Singapur. Sin embargo, la desigualdad económica (y social) es cada vez mayor.

Para elaborar este documento, Wealth X se basa en ingresos, bienes, pasiones, intereses filantrópicos, afiliaciones políticas, asesores, familias y biografías de los adinerados. Sin embargo, no revela sus nombres por razones de confidencialidad.

De acuerdo con el estudio, Costa Rica pasó de tener 85 personas con más de $30 millones en el 2012 a 100 en el presente año.

Juntas, esas 100 personas, amasan –en conjunto – $14.000 millones, una tercera parte del PIB del país, calculado en $45 mil millones. Este monto es $2.000 millones mayor al reporte del 2012.

Es decir, en promedio cada uno de ellos ,en este territorio de 51.100 km2, tendría $140 millones a su haber. Algo así como tener dinero para construir cerca de ocho centros para el tratamiento del cáncer, como el que la Caja de Seguro Social inauguró en agosto pasado a un costo de $18 millones.

A pesar de que el número de personas ricas aumentó a nivel nacional, Costa Rica es el último país de Centroamérica, con el menor número de hombres y mujeres adinerados. En orden descendente están Guatemala (245), Honduras (215), Nicaragua (200), El Salvador (150) y Panamá (115).

Distribución de la riqueza en Centroamérica entre el 2012 y el 2013.

A nivel latinoamericano, Costa Rica ocupa la penúltima posición, solo por encima de Cuba. Los tres países con más multimillonarios en Latinoamérica son Brasil, México y Argentina. En el mundo, Estados Unidos es el país con más adinerados: 65.000, los cuales se concentran, en su mayoría, en los estados de California, Nueva York, Texas, Florida e Illinois.

La población mundial de ricos sigue estando dominada por los hombres, que constituyen el 88%, así como el porcentaje de generación propia de riqueza, que equivale al 65%.

Explicación para nuestro país

Juan Diego Trejos, subdirector del Instituto de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, explicó que este aumento en la cantidad de multimillonarios en el país (de 85 a 100) es un reflejo del aumento de la desigualdad social, la cual ha quedado en evidencia en múltiples estudios.

Uno de estos es el decimoctavo Informe Estado de la Nación, de noviembre del año pasado, que registra un aumento en la brecha entre ricos y pobres. Por ejemplo: el país tiene ahora poco más de un millón de personas pobres (para un 21,6% de la población). De ellos, 336.305 viven en condiciones de pobreza extrema.

El estudio, que realizan anualmente investigadores de universidades públicas con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), afirma que la riqueza en su conjunto se incrementó 4% entre 2010 y 2011.

Sin embargo, los beneficios del crecimiento se distribuyen de manera desigual: mientras en el 2010, el 20% más rico de la población recibía 16,7 veces más que el 20% más pobre, en el 2011 esa relación aumentó a 18,2 veces.

Otro indicador es el coeficiente Gini, que mide la desigualdad otorgando un puntaje entre 0 y 1: entre más cercano a 0 es sinónimo de menor desigualdad, y más cercano a uno indica que la desigualdad es mayor.

En el caso costarricense, este indicador se acerca a 1, producto de una mayor desigualdad en el ingreso de los hogares y en los salarios: mientras en el 2010 el indicador fue 0,508, en el 2011 se ubicó en 0,515.

Sobre los resultados del reporte de Wealth X, esto dijo Natalia Morales, del Estado de la Nación.

“Aunque Costa Rica sigue estando entre los países con menor número de personas ricas, ese aumento observado en los últimos años enciende una señal de alerta y confirma las tendencias de la mayor desigualdad que experimenta el país, tendencias contrarias a la mayoría de países de América Latina.

“Estas tendencias de mayor concentración de la riqueza y de mayor número de ricos no serían del todo negativas si, por ejemplo, la pobreza se reduce y aumenta el nivel de bienestar de todos los habitantes del país, a través de un crecimiento real de los ingresos y salarios, pero este no ha sido el caso en los últimos años y lo que observamos es que a un grupo reducido le va muy bien con el estilo de desarrollo, mientras que la mayoría no se ve beneficiada”, apuntó Morales.

La principal preocupación de Trejos radica en el hecho de que a mayor desigualdad, mayores son las posibilidades de frustración y descontento de la gente, lo cual es caldo de cultivo para que haya un incremento en la criminalidad. “A las personas le frustra más las diferencias sociales que la pobreza misma, porque ellos ven cómo los estratos de mayor poder adquisitivo consumen más”.

De allí que Trejos concluyó: “Resultados como los de este reporte reafirman la necesidad de una reforma fiscal que grave los ingresos de capital de esta gente, y no solo por su fuente. Usualmente, estos ingresos están exentos, porque hay muchos mecanismos para evadir”.

Costa Rica se estanca entre la lucha de dos visiones y los mitos que la amarran

Para el Informe, Costa Rica vive una división entre quienes ven un país en declive y otro excepcional. (CRH)

Para el Informe, Costa Rica vive una división entre quienes ven un país en declive y otro excepcional. (CRH)

En Costa Rica hay optimistas que creen que el país es excepcional, marcha viento en popa y destaca sus virtudes, que las tiene. Al otro lado hay un grupo de personas que ven una nación en declive, con suficientes y verdaderos argumentos. Para el decimonoveno Informe Estado de la Nación, esa es la base por la cual no avanzamos, no resolvemos ni ejecutamos.

Es la principal conclusión del documento que estudia los indicadores del 2012, en comparación con el pasado. Fue un año similar al resto, pero se profundiza en elementos negativos como la pobreza, desigualdad y desencanto con la política. O se mejora en otros logros como una mayor inversión social.

El director a.i. de Estado de la Nación Jorge Vargas asegura que el país necesita olvidarse de esa lucha de visiones, para integrarlas, caminar con mayor rapidez y solucionar lo que informes anteriores ya han señalado e incluso el sistema político conoce.

Ante una situación de conflicto en como se debe construir el futuro, el XIX Informe se muestra más analítico y con ganas de dialogar, invitando a que se converse sobre “el país que tenemos” para solucionar esa doble visión hoy. Pero a la vez aporta que existen mitos ticos que nos hacen pensar que estamos bien y se aplazan decisiones.

En el documento se plantea una serie de mitos relacionados con política social, medio ambiente, tributación, finanzas, legislación y más. Jorge Vargas asegura que con base en esos preceptos falsos, se mantienen ideas y se dejan de promover cambios necesarios. Estos son 4 de los 13 mitos.

Mito: “La creciente desigualdad en Costa Rica es producto de una tendencia mundial.”

El Informe lo refuta, pues según los datos, nuestra creciente desigualdad como país, sobresale en América Latina. Así que se debe mirar para adentro.

Entre los números, el fuerte y la médula del Informe, se señala que Costa Rica es un país de alguna manera paralizado por la aceptación de ideas falsas como verdades y por una constante lucha de visiones, que poco aportan a la ejecución de un cambio impostergable.

GINI index in Costa Rica

GINI index in Costa Rica was last measured at 50.73 in 2009, according to the World Bank. Gini index measures the extent to which the distribution of income (or, in some cases, consumption expenditure) among individuals or households within an economy deviates from a perfectly equal distribution. A Lorenz curve plots the cumulative percentages of total income received against the cumulative number of recipients, starting with the poorest individual or household. The Gini index measures the area between the Lorenz curve and a hypothetical line of absolute equality, expressed as a percentage of the maximum area under the line. Thus a Gini index of 0 represents perfect equality, while an index of 100 implies perfect inequality.This page has the latest values, historical data, forecasts, charts, statistics, an economic calendar and news for GINI index in Costa Rica.

 costa rica gini index wb data

WORLD BANK INDICATORS – COSTA RICA – INCOME DISTRIBUTION

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