Acerca de la Apertura del Mercado Eléctrico a las Empresas Privadas y la posible Importación de Electricidad por Interconexión Eléctrica a otros Países de la Región; como Es su Costumbre, el Editorial Neoliberal de La Nación escribe (entre otras cosas) defendiendo la Apertura.

“En primer lugar, delata el altísimo costo de la electricidad en el país porque, según Quesada, la importación ayudaría a disminuir el monto de los recibos.”…

“Por otra parte, una alta autoridad del sector adelanta la idea de comprar en el extranjero, donde la generación privada es un fenómeno común. Eso significaría la disposición a pagar a los empresarios de otras latitudes una producción que podría ser nacional, si tan solo derrotáramos los prejuicios vigentes contra la generación privada.”…

“De hecho, Costa Rica ya ha importado electricidad desde naciones vecinas donde existe la generación privada. Las inversiones y los puestos de trabajo permanecerían en el extranjero, pero los costarricenses pagaríamos las operaciones foráneas y engrosaríamos sus ganancias. ¿Hay alguna razón para favorecer así al empresariado y al desarrollo ajenos?”…

“La Ley de Contingencia Eléctrica permitiría ampliar la participación de los generadores privados sin amenazar el monopolio del ICE como distribuidor. La producción se haría bajo la regulación estatal encargada a la Aresep y con exclusión de todo proyecto ajeno a la generación limpia. Los precios, a juzgar por el último y muy limitado concurso de adjudicación de proyectos a los generadores privados, serían más bajos que los del ICE, sin necesidad de una inversión estatal para la cual no hay recursos suficientes.”…

Importación de electricidad EDITORIAL de LA NACIÖN

En primer lugar, eso contrasta con otro artículo de “Opinión: ¿La participación privada en el mercado energético disminuye el costo de la luz?”; publicado en CR Hoy, que delata que

“Comunidades, organizaciones ecologistas y del Estado han demostrado a cabalidad que la participación del sector empresarial-privado en la generación de cualquier tipo de energía para consumo, no necesariamente implica una disminución –ni siquiera sensible– en el recibo de la luz. Funcionarios del ICE como el  ingeniero Salvador López insisten en que el Plan de Expansión del ICE ya resuelve la demanda a 20 años y los costos de la matriz de generación son las más económicas y además no debilitan el modelo solidario del Instituto Costarricense de Electricidad. “López explica que hasta el año 2020 el país necesita 850 MW de generación, los cuales están en proceso de desarrollo. Es decir la energía que se demandará, se suplirá con obras ya en proceso. Entonces, el tener plantas privadas no viene a suplir una necesidad, sino más bien a generar costos para el sistema y el ICE.”…

¿Por qué entonces creer a un Editorial Neoliberal que claramente defiende la participación privada por intereses propios y creados?

¿Por qué no creer mas bien en la Opinión Fundamentada de Comunidades, organizaciones ecologistas y del Estado han demostrado a cabalidad que la participación del sector empresarial-privado en la generación de cualquier tipo de energía para consumo, no necesariamente implica una disminución –ni siquiera sensible– en el recibo de la luz?

¿Por qué no creer tan bien que las  “Posibles soluciones a los aumentos en tarifas eléctricas varían, mientras sectores privados reclaman”?

 La molestia tanto de los sectores privados industriales como de los sectores públicos consumidores es justificada, es válida, el costo de la tarifa eléctrica es muy alto para ambos.

Pero la solución No es que paguen justos por pecadores, rebajándole la tarifa eléctrica a los grandes consumidores industriales como proponen algunos; Ni tampoco, abriendo el mercado eléctrico a las empresas privadas en una competencia de tigre suelto (empresa privada) contra burro amarado (ICE) con proponen otros.

La solución justa es valga la redundancia la competencia justa (fair play) en la que las empresas privadas, si quieren entrar a competir en el mercado eléctrico nacional, lo hagan todo el año, 24/7 los 365 días del año; No solamente cuando cuando las condiciones ambientales les permiten producir o producir barato.

¿Podrán las empresas privadas mantener las tarifas baratas durante todo el año bajo ese esquema? O ¿Tendrán que subirlas en época seca como lo hace el ICE, si se les obliga a producir todo el año? Yo creo que sería lo segundo.

En ese sentido y aprovechando el corolario, me gustaría referirme a la segunda parte del título; a la analogía entre lo que “sin querer queriendo” el Editorial de La Nación defendió para la Apertura del Mercado Eléctrico y lo que “queriendo con querer” el COMEX realiza en Contra del Mercado Interno Nacional con su Apertura de Comercio Exterior.

En las propias palabras del Editorial de La Nación “La compra en el extranjero significaría la disposición a pagar a los empresarios de otras latitudes una producción que podría ser nacional”… La producción en suelo nacional de artículos de empresarios y empresas de otras latitudes, significaría la disposición por parte del Estado y del COMEX a pagarles (a los extranjeros y a sus empresas) una producción que podría y debería ser nacional.

“Las inversiones y los puestos de trabajo permanecerían fuera del país, pero los costarricenses pagaríamos las operaciones foráneas y engrosaríamos sus ganancias”… Mejor no pudieron haberlo dicho, eso es justamente lo que se logra con el uso y creación indiscriminado de zonas francas y acuerdos comerciales (TLC); bajo el supuesto de “atracción de inversión extranjera”.      

Importación de Electricidad e Importación de Mercados Comerciales, lo que Es Bueno para la Gansa (Apertura del Mercado Eléctrico/Ley de Contingencia), También debe Serlo para el Ganso (Libre Mercado/COMEX). 

 

 

Importación de electricidad EDITORIAL de LA NACIÖN

Juan Quesada, intendente de Energía de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), sugiere enfrentar los altos precios de la electricidad importándola del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (Siepac). René Castro, ministro de Ambiente, pone en duda la factibilidad de comprar en el extranjero porque las naciones vecinas también sufren limitaciones de abastecimiento.

Supongamos que al ministro le falta razón. La sugerencia del intendente tiene importantes implicaciones, aunque no sea practicable. En primer lugar, delata el altísimo costo de la electricidad en el país porque, según Quesada, la importación ayudaría a disminuir el monto de los recibos.

Por otra parte, una alta autoridad del sector adelanta la idea de comprar en el extranjero, donde la generación privada es un fenómeno común. Eso significaría la disposición a pagar a los empresarios de otras latitudes una producción que podría ser nacional, si tan solo derrotáramos los prejuicios vigentes contra la generación privada.

De hecho, Costa Rica ya ha importado electricidad desde naciones vecinas donde existe la generación privada. Las inversiones y los puestos de trabajo permanecerían en el extranjero, pero los costarricenses pagaríamos las operaciones foráneas y engrosaríamos sus ganancias. ¿Hay alguna razón para favorecer así al empresariado y al desarrollo ajenos?

En el primer trimestre de este año, batimos todas las marcas de generación térmica. Nunca antes habíamos quemado tanto combustible fósil, el medio más caro y contaminante a nuestro alcance. El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) utilizó 124 millones de litros, un 26% más que en el primer trimestre del 2013.

Por eso, el intendente sugiere importar electricidad y el ministro pide la aprobación de la Ley de Contingencia Eléctrica, expandir la explotación de fuentes geotérmicas y acelerar los planes para importar gas natural. En los tres casos hay corrientes de pensamiento contrarias, no obstante las obvias contradicciones de sus impulsores.

La Ley de Contingencia Eléctrica permitiría ampliar la participación de los generadores privados sin amenazar el monopolio del ICE como distribuidor. La producción se haría bajo la regulación estatal encargada a la Aresep y con exclusión de todo proyecto ajeno a la generación limpia. Los precios, a juzgar por el último y muy limitado concurso de adjudicación de proyectos a los generadores privados, serían más bajos que los del ICE, sin necesidad de una inversión estatal para la cual no hay recursos suficientes.

Ninguna de esas razones ecológicas y financieras convence a los opositores de la generación privada. No ofrecen explicaciones claras, pero el estancamiento nos tiene a punto de contemplar la importación de energía foránea producida con idénticos métodos y, quizá, con menos preocupación por la salud del planeta.

Le geotermia encara oposición de un sector de los ecologistas, preocupados por preservar intactos los parques nacionales donde se ubican los volcanes. Preferimos echar al aire toneladas de gases de efecto invernadero, contribuyentes al cambio climático y, eventualmente, perjudiciales para los parques nacionales y el resto de las reservas naturales.

La importación de gas natural, un combustible más limpio y barato si se logra resolver el problema del transporte, encuentra oposición en la Refinadora Costarricense de Petróleo, cuyo cuestionado monopolio no lo incluye, por no tratarse de un derivado del petróleo. Es decir, hay dudas de si conviene ampliar el monopolio de una refinadora ineficiente, incapaz de refinar y cuyos proyectos de modernización, junto con la petrolera estatal china, están en punto muerto.

Mientras tanto, el ministro Castro advierte que la marca establecida este año para el consumo de combustibles fósiles debe verse como provisional, porque el año entrante la situación será todavía peor. “En el 2015 estaremos peligrosamente cerca del límite de generación total”, sentenció.

 

Opinión: ¿La participación privada en el mercado energético disminuye el costo de la luz?

Luis Guillermo Solís dijo a su cierre de campaña que quería ciudadanos exigentes de un gobierno eficiente, pues yo le tomé la palabra. Y es que en plena coyuntura nacional donde comunidades luchan por el acceso a recursos hídricos y que estos son limitados por proyectos hidroeléctricos privados, el presidente electo de nuestro país dijo que se propondrá a generar más electricidad privada, para abaratar el costo en el recibo de los costarricenses; aunque esto suponga un cambio en la estructura del PAC…”si eso (buscar alternativas para bajar el precio de la luz) significa que tenemos que cambiar el punto de vista del Partido Acción Ciudadana respecto de la generación eléctrica, pues lo haremos también”. Pero ¿esto es posible? ¿Es en efecto la participación privada una solución sustentable y real para minimizar el costo de la luz?

Comunidades, organizaciones ecologistas y del Estado han demostrado a cabalidad que la participación del sector empresarial-privado en la generación de cualquier tipo de energía para consumo, no necesariamente implica una disminución –ni siquiera sensible– en el recibo de la luz. Funcionarios del ICE como el  ingeniero Salvador López insisten en que el Plan de Expansión del ICE ya resuelve la demanda a 20 años y los costos de la matriz de generación son las más económicas y además no debilitan el modelo solidario del Instituto Costarricense de Electricidad. “López explica que hasta el año 2020 el país necesita 850 MW de generación, los cuales están en proceso de desarrollo. Es decir la energía que se demandará, se suplirá con obras ya en proceso. Entonces, el tener plantas privadas no viene a suplir una necesidad, sino más bien a generar costos para el sistema y el ICE.”

Si bien es cierto, la participación privada no se circunscribe únicamente a los proyectos hidroeléctricos sino también a los eólicos, entre otros; en ninguna tipología de producción energética se justifica o se sostiene económica ni políticamente que estos vinieran a disminuir el costo del recibo de luz. Acción que se lee más como un acto poco serio que invisibliza soluciones reales y tangibles.
Los efectos de la producción privada de energía han sido devastadores para comunidades en todo el país, en algunos casos afectando vilmente Asadas y Acueductos cantonales, dañando producciones agrícolas y de turismo rural y ecológico; o bien las actividades de la cotidianidad en poblados en la mayoría de casos se ven sumidos en la pobreza. Como en el caso de Buenos Aires en la zona sur, donde luchamos contra hidroeléctricas privadas que nos quieren robar el agua para consumo humano.

Además, en estos momentos se encuentra en la corriente legislativa la Ley de Contingencia Eléctrica que –entre otras cosas- pretende incrementar la participación privada en la producción energética. A lo cual sindicatos y organizaciones en general se han opuesto, porque debilita el accionar del ICE.

Sin duda el panorama en cuanto a políticas de desarrollo del gobierno del PAC genera dudas en el sector ecologista y las fuerzas comunitarias, ya no sólo por el caso de APM Terminals o la concesión del futuro Aeropuerto de la Zona Sur, sino que ahora se le suma una apertura del mercado eléctrico; donde prevalecen las exigencias de empresarios por bajar la luz antes que las necesidades de la colectividad por tener un pago justo de las tarifas, sin poner en riesgo la soberanía energética ni la afectación en comunidades.

 

Posibles soluciones a los aumentos en tarifas eléctricas varían, mientras sectores privados reclaman

Aunque Costa Rica apuesta a la hidroelectricidad, la generación térmica aumentó en los últimos años. (Imagen del ICE.)

Aunque Costa Rica apuesta a la hidroelectricidad, la generación térmica aumentó en los últimos años. (Imagen del ICE.)

Con respecto a las tarifas eléctricas en Costa Rica sólo hay una acción segura: cada vez que se anuncia un aumento habrá malestar de ciudadanos y empresarios, con mayor presión del segundo grupo. Sin embargo las posibles soluciones tienen una óptica distinta en los sectores y autoridades y generan distintas alarmas.

El Gobierno resalta acciones tomadas en la actual administración. El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) defiende su planificación para los próximos 20 años, la realidad del momento de sequía que pasa el país y los proyectos que se vienen. Mientras que ciertos sectores empresariales y políticos presionan por más generación privada.

Justamente, el pasado viernes, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) hizo oficial el nuevo aumento en las tarifas de electricidad, por la escasez de lluvias. La tarifa de generación del ICE incrementará un 11,93%, mientras que el precio por distribución subirá 6,87%. En Los Santos será de 9,81%. En promedio, una familia que consume mensualmente 250 kilovatios hora, pasará de pagar ¢23.500 a ¢25.200.

Vender más energía a países vecinos ¿como tabla de salvación?

Desde la academia, se asegura que una mayor participación del ICE en el mercado centroamericano, con aumento en las ventas, impactará positivamente las finanzas de la institución así como las tarifas. El coordinador del Programa de Energías Limpias del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) Carlos Roldán calculó que el país tendrá un mayor potencial y suficiente excedente para exportar y lograr reducir las tarifas en un 30%.

Roldán realizó un estudio en el cual proyectó los costos de generación para el ICE e incluyó el aumento en la generación gracias a proyectos en camino como los hidroeléctricos Chucas y Torito (para el 2015), Reventazón y Capulín (2016), Diquís (2019), los eólicos Chiripa y Orosí, así como contrataciones de generadores privados. Estimó la demanda futura y lo comparó con la capacidad adicional de generación que el propio ICE calcula.

Según sus estimaciones y uso de datos oficiales, el académico asegura que habrá un excedente en la generación eléctrica, por lo que se podrían exportar 300 MW (medición de la capacidad instalada) en el 2016 y 500 MW en el 2019, lo que representa una venta adicional de 2628 GWh y de 4380 GWh, respectivamente. Roldán insiste en que se podría ahorrar hasta un 30% en costo y 20% en la tarifa final.

Para Roldán se debe poner el énfasis en buscar las negociaciones con los países centroamericanos para la futura exportación, mientras se espera la entrada en operación de los mayores proyectos y eventualmente pase el ciclo de temporadas más secas. El experto mencionó que Panamá está licitando un proyecto de planta de carbón mineral, para generar energía que Costa Rica podría satisfacer con electricidad.

Más del estudio del coordinador del Programa de Energías Limpias

Costos

Si la tasa de crecimiento de la demanda eléctrica se mantiene en un 0,57%, las ventas del sistema de generación serían de 9313 GWh en el año 2016 y de 9474 GWh en el 2019, por lo que el costo unitario de la generación eléctrica en el año 2016 y 2019 sería 47,78 col/kWh y 58,29 col/kWh; respectivamente; representando un aumento del 15% y del 41% con respecto al costo del 2012.

Deduce que si bien del año 2013 al 2019 existirá un ahorro de casi 126 mil millones de colones por concepto de combustibles e importación de electricidad; los costos totales del sistema de generación sin incluir estos rubros aumentarán en un poco más de 267 mil millones de colones para un incremento neto de 141 mil millones de colones, que representan un 41% de incremento con respecto a los costos del 2013.

Más producción para vender

A partir del año 2016 existirá un exceso en la capacidad de generación, es posible pensar que el país podría exportar fácilmente 300 MW en el 2016 y 500 MW en el 2019, lo que representa una venta adicional de 2628 GWh y de 4380 GWh, respectivamente.

Estas cantidades de electricidad corresponden a un 28% y un 46,15% de la demanda estimada para los años 2016 y 2019 si se mantiene la tasa de crecimiento de un 0,57%. Estas exportaciones generarían un ingreso adicional al ICE de 173.448 y 289.080 millones de colones.

El ICE se apega a su plan: cambio radical a partir del 2016

El ICE apuesta a los proyectos grandes en camino, pero que son lentos. (Archivo CRH.)

El ICE apuesta a los proyectos grandes en camino, pero que son lentos. (Archivo CRH.)

El mercado de electricidad en la región tiene sus particularidades y movimientos, entre una demanda firme que se compromete de forma permanente, en ciertas épocas del año y otra demanda en ciertos momentos puntuales. Pero cada país tiene su estrategia, para cubrir sus necesidades. Incluso ya tienen contrataciones definidas.

El director del Centro de Control de Energía del ICE Salvador López recordó dos detalles: que Costa Rica atraviesa varios años de veranos secos, lo que implica el uso de plantas térmicas y la entrada de nuevos proyectos. Vienen en camino la planta de Reventazón, que estará terminada en febrero del 2016, 200 MW de energía eólica, 70 MW en otras plantas hidroeléctricos y las posibilidades de geotermia con 150 MW, por lo que a partir del 2016 todo cambiará radicalmente.

Sin embargo, los procesos de construcción de grandes plantas son lentos, por lo que no se manejan soluciones inmediatas, lo que quieren ciudadanía y empresas, ante lo que el ICE considera una situación extrema. López aseguró que han tenido diálogos e intentado explicar, pero menciona que ciertos sectores no entienden ni comparten la visión.

Generación privada y el mercado

Con respecto a la posibilidad de que los generadores privados alivien la situación – idea repetida por el excandidato y futuro diputado Otto Guevara – Salvador López desmiente que esa apertura vaya a bajar las tarifas. El ingeniero insiste en que el Plan de Expansión del ICE ya resuelve la demanda a 20 años y los costos de la matriz de generación son las más económicas.

¿Por qué no? López explica que hasta el año 2020 el país necesita 850 MW de generación, los cuales están en proceso de desarrollo. Es decir la energía que se demandará, se suplirá con obras ya en proceso. Entonces, el tener plantas privadas no viene a suplir una necesidad, sino más bien a generar costos para el sistema y el ICE.

Además la participación en el mercado centroamericano no sería una solución tan efectiva a corto plazo. López asegura que Costa Rica compra el 8% de su generación en la región, pero no porque tengamos más energía, se podrá colocar fácilmente. Esto porque el resto de naciones ya tienen contratos a largo plazo.

Según datos del año pasado, el país ha alcanzado un monto de transacciones en el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) de entre 30 y 50 gigavatios hora (GWh) anuales. Las ventas por excedente energía rondan entre los 50 y 80 GWh por año y se ha logrado una ganancia neta de $150 millones en una década.

Con respecto al futuro crecimiento del excedente, gracias a las próximas plantas hidroeléctricas, si aumentaría considerablemente la venta en la región. Roldán asegura que ya se negocia esos aspectos.

La política de la energía y el malestar de las empresas, ¿se irá Intel?

La presidenta Laura Chinchilla defendió acciones tomadas en su Gobierno, entre las cuales mencionó el logro de contrataciones privadas, directrices a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) para que limitaran costos de generadores ante una solicitud de alza y diálogo con el sector.

Recientemente, sonaron rumores de que un gigante como Intel cerrará su planta, en parte por las altas tarifas. El ministro de Ambiente René Castro señaló más de cien empresas molestas por el tema. La Presidenta admite la preocupación, pero insiste en que se ha trabajado con el sector empresarial.

La mandataria cree que solamente por el tema de las tarifas una empresa no se iría, sino por combinación de factores de incertidumbre jurídica, cambios en las zonas francas o agotamiento del recurso humano. Ante la posible salida de Intel…guardó silenció y no quiso referirse al tema.

El vicepresidente Luis Liberman afirmó que el proceso es largo, ante el tamaño de la generación eléctrica. Recalcó que se lograron licitaciones hacia el sector privado, con proyectos que entrarán. Liberman cree que el sistema del modelo tarifario actual es un “sistema nefasto”, en el cual se deben hacer ajustes.

El exsubgerente del ICE y hoy vocero del Partido Acción Ciudadana (PAC) en el tema de infraestructura Carlos Obregón aseguró que se debe analizar la información, para tomar medidas concretas. Si dijo que se debe hacer un análisis completo de todos los componentes del precio de la electricidad y determinar sobre que se puede actuar.

Pero Obregón sabe que las incidencias en corto plazo son pocas. El que podría ser el próximo partido en el poder maneja opciones como variar el cobro del impuesto a los combustibles, la revisión de la metodología de tarifas de Aresep y posibles mejoras del financiamiento de los proyectos.

El director del Centro de Control de Energía del ICE Salvador López dejó claro que el plan está marcado y es poco lo que se puede hacer, a corto plazo.

Así de complejo es el tema. Mientras unos presionan, las autoridades defienden el modelo. Pero algunas sirenas hablan de que los aumentos se vuelven insostenible para muchos, ciudadanos y empresas.

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