Escribe don Emilio Bruce en su Facebook unos comentarios muy sentidos y patrióticos, de los cuales quisiera compartirles algunos.

Cumplir con nuestros deberes cívicos y emitir nuestro libre sufragio efectivo, debe de ser el más alto honor para un ciudadano. Ese momento supremo de emitir el voto es la comprobación de que la soberanía reside en nosotros los ciudadanos. El "soberano" elige, el "soberano" decide. No votar es renunciar a nuestra porción de la "soberanía del ciudadano" para disponer de los destinos de la Patria. Se lo debemos a quienes lucharon por la democracia y a través de años de luchas cívicas han ido perfeccionando nuestro sistema. Costarricenses sintámonos orgullosos de nuestra democracia y emitamos el sufragio en beneficio de quien creemos es el mejor para dirigir los destinos de nuestra Costa Rica.”

“Por Costa Rica, por nuestra paz y tranquilidad, por el honor de emitir el sufragio, por el deber cumplido hacia las generaciones que lucharon y murieron por garantizar el libre sufragio. Todos a vota, que nadie se quede sin hacerlo. No carguemos la vergüenza de no cumplir con la Patria. Nadie que no cumple sus deberes debe exigir sus derechos. Todos a votar.”

“Con valentía y ardor defendimos nuestra existencia como nación libre y soberana en la Campaña Nacional de 1856. Juan María Gallegos nuestro héroe nacional, conocido como Juan Santamaría, ofreció su vida en pos del fecundo fortalecimiento de nuestras libertades y de nuestra democracia. No votar es impensable cuando un niño glorioso a sabiendas de que iba a morir corrió con la antorcha a enfrentar al enemigo y su destino. Los derechos cívicos van siempre aparejados a los deberes cívicos. El ejercicio del soberano pueblo de Costa Rica se comprueba cuando emitimos nuestro sufragio libre y efectivo. Todos a votar que nadie se quede sin hacerlo. No importa como lo logremos, saquemos hasta el último ciudadano a votar. Temprano, con valor cívico salgamos a emitir nuestro voto. Ofrezcamos nuestro sufragio a quienes nos lo conquistaron y hagamos efectivo el ejercicio de nuestra libertad votando por nuestra preferencia electoral.”Una foto de Emilio Bruce.

“En 1889 los campesinos de Meseta Central portando sus herramientas de trabajo, sobre todo sus cuchillos largos, sus rulas, llegaron a San José a defender la elección de don José Joaquín Rodríguez quien había sido electo Presidente de la República. Hoy todos como aquellos vamos a concurrir con nuestras familias a los centros de votación, a nuestra Junta Receptora de Votos para emitir nuestro sufragio, en paz, en respeto, en ejercicio cívico de nuestra soberanía. Todo implica un costo y un esfuerzo. Hay que hacerlo por la Patria de todos nosotros.”

De mi parte y a modo de reflexión, quisiera agregarles algo mas. Primero, agregar algo mas de historia, más reciente.

“La Guerra civil de Costa Rica es conocida dentro de la historiografía costarricense como Guerra del 48 o Revolución del 48. Esta se dio entre marzo y mayo de 1948, duró 44 días y cuya causa inmediata fue la anulación de las elecciones presidenciales realizadas en febrero de ese año por parte del Congreso, las cuales, presuntamente, fueron ganadas por Otilio Ulate Blanco tras derrotar al Partido Republicano liderado por Rafael Ángel Calderón Guardia y que terminó con el establecimiento de la Junta Fundadora de la Segunda República presidida por José Figueres Ferrer1 . El desconocimiento de las elecciones presidenciales se debió a que las papeletas para presidente perecieron en un fuego cuyo origen nunca fue establecido2 .”… Fuente: Guerra civil de Costa Rica de 1948 

Esto tiene relevancia primero porque a mí parecer la situación político, social y económica en que nos encontramos hoy día, es bastante similar a que se daba en el 48, con una minoría representada por una oligarquía político-económico-empresarial, al servicio de los intereses de la Plutocracia; en contraste con una mayoría indignada e ignorada por la anterior, que representa a la verdadera democracia costarricense, al Pueblo, a la ciudadanía, a la clase media y baja.

El posible fraude electoral o el desconocimiento de los resultados finales de las próximas elecciones presidenciales, ante una derrota electoral por parte del partido y/o del candidato del oficialismo; o, el querer forzar los resultados por parte de los partidarios o de allegados político-económicos que redpaldan al oficialismo, bien podría desencadenar otra revolución popular como la del 48.

Lo segundo, es que, y así hay que reconocerlo, la revolución del 48 no solo nos dejó las Garantías Sociales y la Fundación de 2° República que subsiste hasta hoy día; también nos dejó la más nefasta trampa social y política a la democracia; sobretodo a la democracia participativa, el bipartidismo.

“El bipartidismo en Costa Rica fue un fenómeno político que se dio en el país en su máxima expresión en el período de 1986 a 2002 en donde dos partidos políticos, los partidos Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana, fueron los partidos hegemónicos de la vida política y electoral de este país centroamericano. Ambos partidos durante las elecciones de 1986 a 2002 obtuvieron un porcentaje similar de los votos que, entre los dos, normalmente oscilaba en más del 90% del total.1 Así mismo las dos grandes bancadas en el Parlamento pertenecían a estos partidos y otros partidos, llamados peyorativamente como “minoritarios”, normalmente obtenían entre uno y tres diputados.”… Fuente: Bipartidismo en Costa Rica

Afortunadamente. el bipartidismo no duró mucho en la Asamblea Legislativa.

“Una serie de situaciones desgastó enormemente a los dos partidos tradicionales14 . Las administraciones liberacionistas de Óscar Arias y José María Figueres Olsen fueron cuestionadas como neoliberales y contrarias a los ideales socialdemócratas, el PUSC sufrió las mismas críticas hacia sus presidentes pero especialmente hacia Rodríguez y su “combo ICE” que enfrentó protestas populares muy fuertes. Esto sumado a una serie de acuerdos y pactos entre los dos grandes partidos(como el muy polémico "Pacto Figueres-Calderón"15 ) y sus semejanzas en ciertas políticas como los ajustes estructurales, llevó a sentir a sectores importantes de la población que eran “una misma cosa” y que uno no era realmente oposición al otro, incluso generando el término despectivo PLUSC. Esto permitió a nuevos líderes políticos opositores como Ottón Solís y su partido nuevo Acción Ciudadana y Otto Guevara del Movimiento Libertario hacer campaña en contra del bipartidismo como un todo y atacar a ambos partidos tradicionales (no sólo al partido oficialista como era usual) lo que les valió subir bastante a ambos y sus partidos en respaldo electoral.”… Fuente: Bipartidismo en Costa Rica

Desafortunadamente, el fin del bipartidismo No se dio también en el Poder Ejecutivo y los dos partidos políticos tradicionales han seguido gobernando el país durante los últimos 30 años; lo que me lleva a la razón de este artículo.

El bipartidismo política y la alternancia en el poder y en el Gobierno de los dos partidos políticos mayoritarios; o lo que es peor, la permanencia en el poder de uno de ellos; no solo atenta contra la Democracia (sobretodo la participativa), atenta también contra la Patria y contra la Soberanía del Pueblo como legítimo Dueño del Poder; ya que, el bipartidismo únicamente fomenta la Plutocracia en el poder y como forma de gobierno y lo que es peor, la permanencia en el poder fomenta y crea Corrupción a través de la Autocracia, de la Dictadura en “democracia”.

Recuerde, el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.

Así que piénselo muy bien, antes de ir votar el próximo 2 de Febrero; pero como dice don Emilio Bruce, Cumplir con nuestros deberes cívicos y emitir nuestro libre sufragio efectivo, debe de ser el más alto honor para un ciudadano.” ; “No carguemos la vergüenza de no cumplir con la Patria. Nadie que no cumple sus deberes debe exigir sus derechos.” ¡Todos a votar!. 

 

Emilio Bruce 

Cumplir con nuestros deberes cívicos y emitir nuestro libre sufragio efectivo, debe de ser el más alto honor para un ciudadano. Ese momento supremo de emitir el voto es la comprobación de que la soberanía reside en nosotros los ciudadanos. El "soberano" elige, el "soberano" decide. No votar es renunciar a nuestra porción de la "soberanía del ciudadano" para disponer de los destinos de la Patria. Se lo debemos a quienes lucharon por la democracia y a través de años de luchas cívicas han ido perfeccionando nuestro sistema. Costarricenses sintámonos orgullosos de nuestra democracia y emitamos el sufragio en beneficio de quien creemos es el mejor para dirigir los destinos de nuestra Costa Rica.

 
Fotos de portada 

Por Costa Rica, por nuestra paz y tranquilidad, por el honor de emitir el sufragio, por el deber cumplido hacia las generaciones que lucharon y murieron por garantizar el libre sufragio. Todos a vota, que nadie se quede sin hacerlo. No carguemos la vergüenza de no cumplir con la Patria. Nadie que no cumple sus deberes debe exigir sus derechos. Todos a votar.

Con valentía y ardor defendimos nuestra existencia como nación libre y soberana en la Campaña Nacional de 1856. Juan María Gallegos nuestro héroe nacional, conocido como Juan Santamaría, ofreció su vida en pos del fecundo fortalecimiento de nuestras libertades y de nuestra democracia. No votar es impensable cuando un niño glorioso a sabiendas de que iba a morir corrió con la antorcha a enfrentar al enemigo y su destino. Los derechos cívicos van siempre aparejados a los deberes cívicos. El ejercicio del soberano pueblo de Costa Rica se comprueba cuando emitimos nuestro sufragio libre y efectivo. Todos a votar que nadie se quede sin hacerlo. No importa como lo logremos, saquemos hasta el último ciudadano a votar. Temprano, con valor cívico salgamos a emitir nuestro voto. Ofrezcamos nuestro sufragio a quienes nos lo conquistaron y hagamos efectivo el ejercicio de nuestra libertad votando por nuestra preferencia electoral.

En 1889 los campesinos de Meseta Central portando sus herramientas de trabajo, sobre todo sus cuchillos largos, sus rulas, llegaron a San José a defender la elección de don José Joaquín Rodríguez quien había sido electo Presidente de la República. Hoy todos como aquellos vamos a concurrir con nuestras familias a los centros de votación, a nuestra Junta Receptora de Votos para emitir nuestro sufragio, en paz, en respeto, en ejercicio cívico de nuestra soberanía. Todo implica un costo y un esfuerzo. Hay que hacerlo por la Patria de todos nosotros.

Una foto de Emilio Bruce.

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“La Guerra civil de Costa Rica es conocida dentro de la historiografía costarricense como Guerra del 48 o Revolución del 48. Esta se dio entre marzo y mayo de 1948, duró 44 días y cuya causa inmediata fue la anulación de las elecciones presidenciales realizadas en febrero de ese año por parte del Congreso, las cuales, presuntamente, fueron ganadas por Otilio Ulate Blanco tras derrotar al Partido Republicano liderado por Rafael Ángel Calderón Guardia y que terminó con el establecimiento de la Junta Fundadora de la Segunda República presidida por José Figueres Ferrer1 . El desconocimiento de las elecciones presidenciales se debió a que las papeletas para presidente perecieron en un fuego cuyo origen nunca fue establecido2 .”… Fuente: Guerra civil de Costa Rica de 1948

 

“El bipartidismo en Costa Rica fue un fenómeno político que se dio en el país en su máxima expresión en el período de 1986 a 2002 en donde dos partidos políticos, los partidos Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana, fueron los partidos hegemónicos de la vida política y electoral de este país centroamericano. Ambos partidos durante las elecciones de 1986 a 2002 obtuvieron un porcentaje similar de los votos que, entre los dos, normalmente oscilaba en más del 90% del total.1 Así mismo las dos grandes bancadas en el Parlamento pertenecían a estos partidos y otros partidos, llamados peyorativamente como “minoritarios”, normalmente obtenían entre uno y tres diputados.

No obstante aunque este fenómeno alcanzó su máxima expresión en este período y tras la unificación de la mayor parte de la oposición en el Partido Unidad Social Cristiana en los ochentas, ya desde la fundación de la segunda república y tras la Revolución costarricense la sociedad comenzaba gradualmente a polarizarse en dos grandes bloques políticos.2”::::

“Una serie de situaciones desgastó enormemente a los dos partidos tradicionales14 . Las administraciones liberacionistas de Óscar Arias y José María Figueres Olsen fueron cuestionadas como neoliberales y contrarias a los ideales socialdemócratas, el PUSC sufrió las mismas críticas hacia sus presidentes pero especialmente hacia Rodríguez y su “combo ICE” que enfrentó protestas populares muy fuertes. Esto sumado a una serie de acuerdos y pactos entre los dos grandes partidos(como el muy polémico "Pacto Figueres-Calderón"15 ) y sus semejanzas en ciertas políticas como los ajustes estructurales, llevó a sentir a sectores importantes de la población que eran “una misma cosa” y que uno no era realmente oposición al otro, incluso generando el término despectivo PLUSC. Esto permitió a nuevos líderes políticos opositores como Ottón Solís y su partido nuevo Acción Ciudadana y Otto Guevara del Movimiento Libertario hacer campaña en contra del bipartidismo como un todo y atacar a ambos partidos tradicionales (no sólo al partido oficialista como era usual) lo que les valió subir bastante a ambos y sus partidos en respaldo electoral.”… Fuente: Bipartidismo en Costa Rica